miércoles, 6 de noviembre de 2019

Esta no te la convalidan. GIRLSCHOOL + THE LIZARDS. Oviedo, 25.10.2019. Crónica y fotos.


Texto: Larry Runner.
Ftoos: Jorge López Novales.

Ya las había visto unas cuantas veces, pero nunca jamás en sala. Girlschool regresaban a Oviedo y nadie de los presentes recordaba cuando habían estado antes.

Mi primer recuerdo de esta mítica banda se remonta al Derrame Rock que por entonces presentaba Alberto Toyos. Recuerdo cómo hablaba del cuarteto y de su visita a Asturias, actuando en Oviedo. Un concierto al que yo no iba a poder acudir bajo ningún concepto, pues ni tenía la edad  para entrar en la sala (poco más de diez años) ni mucho menos el dinero como para desplazarme y pagar la entrada.  Así que tras casi cuatro décadas saldé la cuenta pendiente de aquella noche con la leyenda británica. 


The Lizards amenizaron la espera. Tercera visita de Carla Santacreu (voz y guitarra), Judith Jordan (bajo) y Edgar Beltri (batería) a Asturias en apenas unos meses. Y es que el combo de Barcelona estuvo en el último Tsunami Xixón y también en el Unirock para el que tuvieron un recuerdo. No han parado en el último año, con más medio centenar de bolos a sus espaldas y eso se nota en el show que el trío ofrece en vivo.


El papel de Carla Santacreu con la guitarra y la voz le impide casi moverse del micro. Compensa Judith al bajo, que no para de ir arriba y abajo, de un lado a otro y hace que el escenario no se vea vacío en ningún momento. Su punk rock entra bien y canciones como “Psychic Vampire” o “I Told You So” ya empiezan a sonarnos conocidas. Cumplieron y creo que en el merchan no les fue mal.


Una ensordecedora sirena dio paso al show que comenzaron con “Demolition Boys”. La banda a día de hoy conserva bajo su logo a dos componentes de la formación original: Kim McAuliffe (guitarra y voz) y Denise Dufort (batería). Recientemente han recuperado para el puesto de bajo a Tracey Lamb, en lo que ha supuesto su tercera etapa en la banda, pues ya había estado en dos periodos anteriores: 1987–1991 y 1993–2000.


La banda siempre ha vivido en el mundo del heavy metal, de donde proceden la inmensa mayoría de sus seguidores, aunque bien es verdad que su música ha tenido siempre un pronunciado carácter punk como su actitud ante la vida. Por supuesto esa actitud aparece también sobre el escenario, donde a veces cometen algún que otro error porque lo que ellas hacen es pasárselo bien tocando sus canciones y mostrándose cercanas en todo momento a la audiencia. 


El volumen fue excelso durante toda la noche, algo que por lo visto es debido a los problemas auditivos de un combo que lleva toda la vida dándole bien al volumen y al vodka con piña lo cual no hace que en ningún momento no te hagan disfrutar a lo grande. Son más de 40 años de carrera, más de lo que tú puedas imaginar de dedicación en tu trabajo si es que lo tienes. Es alucinante. 


Nos lo hicieron pasar bien, con algunos momentos auténticamente demoledores como con “C'mon Lets Go”,  “The Hunter”, “Screaming Blue Murder”  y por supuesto con los solos de “la nueva” Jackie Chambers, que sí, fue la última en llegar, pero así a lo tonto lleva casi dos décadas en la banda.


Dedicaron “Take It Like a Band” a Lemmy, Phil “Animal” Taylor y “Fast” Eddie Clarke, aunque más tarde interpretaran su visión del “Bomber” que ya hicieran en aquel split compartido con Motörhead en el 81 bajo el título de “Motorschool”. Se despidieron con el “Tush” de ZZ Top, que ya hicieran también suyo en “Hit and Run”.


Si no las has visto alguna vez en la vida habrás suspendido la carrera de metalhead. Y esta asignatura no se convalida. Son únicas. 


Set-list:
Demolition Boys
C'mon Let's Go
Not for Sale
The Hunter
Guilty as Sin
Action
Hit and Run 
Future Flash
Screaming Blue Murder
Kick It Down
Nothing to Lose
Take It Like a Band
Watch Your Step
Take It All Away
Race With the Devil (The Gun cover)
Bomber (Motorhead cover)
Emergency
Tush (ZZ Top cover)

© Diario de un Metalhead 2019.

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