Por Jorge López Novales.
Hay veces, cuando estás escuchando algo para ser reseñado, en la que pierdes la noción del tiempo. Una escucha tras otra se va sucediendo y sin darte cuenta han pasado casi dos semanas. Son discos que te piden ser escuchados una y otra vez y que acabas disfrutando enormemente. Este ha sido el caso de la banda bilbaína Incursed.


















