Por Larry Runner.
No diré que estuviese hambriento de un nuevo disco de Sons Of Apollo porque tampoco era eso, pero a nadie le amarga un dulce, así que si tienen material nuevo, pues genial. Y es que desde su irrupción en 2017 con aquel “Psychotic Symphony” los he tenido en mi mente. Aquel fue un disco que a pesar de haberme llegado en descarga sentí la imperiosa necesidad de tenerlo en físico y en edición limitada. Desde entonces no se han separado de mí.





