Texto: Larry Runner.
Fotos: Sergio Blanco.
Fue una buena noche de heavy metal. Lo fue para casi todos, no así para el promotor. Meterse en un bolo de esta envergadura un día de semana era un altísimo riesgo. Algunos cercanos se lo hicimos saber, pues veíamos la empresa demasiado ambiciosa para ser un martes. Al final, teníamos razón. Sí, hubo gente, pero no la necesaria para cubrir los gastos que una producción como esta acarrea. Una pena y un toque de atención para que el promotor se de cuenta de que por muy grande que sea un nombre, un día de semana es un mal día para un concierto.