domingo, 31 de julio de 2011

BARON ROJO: Obstinato (1989). Madrid.


Por René Engelaan.

Creo que este disco fue y sigue siendo un LP bastante infravalorado. Después de sacar tantos discazos y luego un algo decepcionante "No va más" (1988), la banda intentó volver con fuerza sacando un disco muy metalero, muy heavy, con un montón de guapos solos, como por ejemplo el que suena en "Por primera vez".

jueves, 28 de julio de 2011

Diario de un metalhead. Capítulo XVII: The Big 4


A Jorge le conozco de toda la vida. De críos éramos vecinos en el Bronx de Turón, en el Barrio de San Francisco. Lo fuimos hasta que yo cumplí 12 años y mi familia se mudó de vecindad. En “Los Cuarteles” que así se llamó siempre nuestro barrio obrero, vivíamos felices, jugábamos a las chapas, a  indios y vaqueros; de vez en cuando nos zurrábamos y a veces se nos hacía de noche jugando al fútbol en el patio trasero de las desaparecidas escuelas del barrio, que era de césped, todo un lujo.

sábado, 23 de julio de 2011

AVALANCH: DIEZ AÑOS DE "EL ANGEL CAÍDO".


By Larry Runner.

Puede que no sea el mejor disco de la historia del heavy español. Quizás no sea siquiera el mejor disco de la banda. Pero para mí, “El Ángel Caído”, de Avalanch, siempre será un disco especial.

jueves, 21 de julio de 2011

Tan cerca ... SLASH, Barakaldo, 17.07.2011. Crónica y fotos.


Texto: Larry Runner
Fotos: Sergio Blanco

Slash de cerca, en una Sala incomparable, la Rock Star de Barakaldo. Era domingo, pero daba igual. Aunque hubiese que madrugar el lunes el esfuerzo seguro que merecía la pena. Así que después de comer partimos rumbo a ese teatro de los sueños en que se ha convertido para nosotros la Sala del Centro Comercial Megapark en los últimos años. Teníamos tres horas de carretera por delante para la ida y otras tantas para la vuelta, ya de madrugada.

martes, 19 de julio de 2011

Diario de un metalhead. Capítulo XVI: Rock n' Roll Radio.

Tenía apenas dieciséis años y junto con un amigo, aún más joven y al que no nombraré porque desgraciadamente ya no tengo contacto con él, y no se si le gustaría, nos comprometimos a realizar un programa de radio. Era en Radio Turón FM, la única radio local que ha tenido Turón en toda su historia que yo recuerde y que haya funcionado de verdad y de forma legal.

Radio Turón, tenía su sede en los sótanos del Colegio de La Salle de Turón (ver foto). Si. Ese colegio que se ha hecho famoso en tiempos recientes gracias a historias de fantasmas y a grandes y gloriosas noches de heavy metal.


De aquella estábamos en el Instituto, íbamos al IES Valle de Turón, pero manteníamos buena relación con algunos de nuestros antiguos profesores del colegio y sobre todo con un muy joven fraile, el Hermano Ángel que fue la persona que me propuso hacer el programa. 

Así que convencí a mi colega del alma y juntos nos tiramos a la piscina. Los viernes de noche el heavy metal iba a sonar en todo el valle, y para ello teníamos pensado poner publicidad en sitios estratégicos, aunque de aquella con que pusieras un cartel en la también desaparecida Sala de Juegos ya era bastante.

Nos faltaba el nombre para el programa y un muy buen amigo nos dio la idea. Era uno de los colegas del Grupu La Forcà, con los cual editaba en aquella época un fanzine que vendíamos en el Instituto. Sí en eso también estuve metido. ¡En la de movidas que he estado liado en esta vida Dios mío!

El “collaciu” en cuestión a día de hoy es un brillante escritor una persona de esas que hace que uno se sienta orgulloso de ser turonés, Xandru Fernández. Él nos dio la idea. Le salió así, de repente, una tarde tomando un café en aquellas tertulias que nos montábamos en el también desaparecido Bar El Rincón. Ya teníamos nombre y aquello iba a retumbar: “Esclavos de las Cuerdas”.

Habíamos estado barajando diversas posibilidades, siempre jugando con nombres de canciones, y 
“Cuerdas de Acero” era la que más nos gustaba, pero nos parecía poco original. Xandru vino con la brillante idea y con ella nos quedamos.


Otro muy buen amigo de la época, el ya de aquella artista Alfredo Rodríguez, hoy en día ilustre tatuador mierense en Marecuza Tattoo & Piercing, nos hizo un dibujo que ojalá apareciera algún día por alguna carpeta olvidada. El diseño y el precioso logo lo usamos como fondo para los carteles anunciando el programa y su horario. Las fotocopias las hicimos en el mismo instituto y allí pegamos los primeros carteles anunciadores.

Los viernes empezamos a emitir con los pocos discos de los que disponíamos. También pedíamos favores a los colegas más cercanos, y así de repente en las ondas del Valle comenzaron a retumbar nuestros héroes de la época. Accept, Scorpions, Crimson Glory, W.A.S.P., Purple ... y por supuesto mucho heavy español, que vivía su época más dorada: Barón, Obús, Bella Bestia, Panzer, Sangre Azul, Evo, Manzano, Banzai, Zero ...  Probablemente Iron Maiden también (modo irónico of course!).

Pronto empezamos a recibir alguna que otra felicitación de la gente que nos escuchaba. En ocasiones incluso logramos hacer algún concurso telefónico regalando alguna cosilla como parches, postales, pegatinas o chorradas similares. Lo poco que podíamos dar, pues nuestros recursos adolescentes no daban para excesos.

Los tiempos iban pasando y un día decidimos mandar una carta a la Heavy Rock con una copia del cartel que nos había dibujado Alfredo. El texto que mandamos salió en el apartado “Radio Dura” .  También el cartel, que sirvió para ilustrar la página. Fue realmente emocionante. Desgraciadamente no conservo la revista.

Aquello fue un empujón importante. De repente empezaron a llegarnos discos promocionales. Así que mi amigo y yo decidimos que a medida que nos fueran llegando, nos los íbamos quedando una vez cada uno.

El primero vino de Chapa Discos, y fue el single “No Hay Quién Nos Pare” de Panzer. Casi nos morimos de la emoción. Nunca antes había llegado una carta a nadie de la radio y mucho menos un paquete. Luego fueron llegando más. Los conservo todos, en buen estado, y algunos sirven para ilustrar esta entrada. Si queréis ver las fotos a mayor tamaño lo podéis hacer pinchando en ellas.

El “Telón de Acero” de Muro fue a parar a casa de mi amigo y yo me quedé con uno de Shy. Lp’s llegaron solo esos dos, pero singles sí que vinieron unos cuantos. Los discos que nos venían sonaban más que la otra música que teníamos que llevar nosotros de casa, y llegó un momento que la hora de programa pasó a estar ocupada única y exclusivamente por los vinilos promocionales que nos mandaban.

Avispa, Chapa Discos, Sony, Wea, e incluso sellos como Geffen o Atlantic vía Mastertrax, nos enviaban material. Blue Murder, White Lion ...  grupos a cuya música en aquella época no podíamos acceder económicamente pasaron a ser habituales del programa.


Así estuvimos dos años, haciendo algo que nos encantaba, hasta que el Hermano Ángel se fue de Turón y la emisora pasó a estar dirigida por un profesor al que no caíamos bien. El “afecto”, la verdad, era recíproco.

Empezó a recortarnos tiempo. Primero cinco minutos para dar noticias. Luego diez, y el día que nos dijo que nos daba solo media hora pillamos nuestros discos, le mandamos literalmente “a tomar por culo” y no volvimos más por allí.
Fue una pena. De todas las cosas que he hecho en esta vida sin duda alguna lo de la radio fue lo que más me gustó. Ese gusanillo interior que producía el hablar por el micro, poner tu música y hablar de los escasos conciertos de la época era algo muy especial.

Lo recuerdo con todo el cariño y a día de hoy ni siquiera guardo rencor al profesor que nos martirizó con aquello. Es cierto que el tiempo hace cicatrizar incluso las heridas más profundas.

© Larry Runner 2011

miércoles, 13 de julio de 2011

Crónica Sonisphere Festival (UK). Knebworth, England. 08-10.07.2011



El buen amigo Leña, carbayón oriundo de Turón, me ha hecho llegar ésta estupenda crónica de lo que fue para él la primera visita al Sonisphere británico. Nos pone los dientes largos y dan ganas de apuntarse con él a la próxima edición en Julio de 2012. Aunque verdaderemente lo veo complicado, recordemos que el año que viene, Londres será en ese momento la sede de los Juegos Olímpicos.

Gracias Leña por compartir tus vivencias con éste blog y todos los que lo siguen.

martes, 12 de julio de 2011

KLEEBLATT: Nr. 22. Recopilatorio (1987). RDA.


Buen recopilatorio de heavy metal con tres grupos de la entonces Alemania del Este (DDR), que cantaban todos en alemán, algo que lo hace más especial.


Este era el número 22 de una serie de recopilaciones, pero éste volumen fue el único metalero, si no me equivoco.

De los tres grupos, Plattform, es quizás el más conocido junto a MCB (estos últimos son de los pocos grupos de la RDA con vinilo publicado durante los ochenta).

Plattform

Volviendo a PLATTFORM, tenían a una tía al frente que recuerda bastante a Kate de ACID y musicalmente tampoco estaban lejos de ese tipo de heavy metal de Warlock.



Salen cuatro temas con éste lp (igual que con los dos otros grupos MCB y Cobra, también con cuatro cada uno) y van desde un heavy rápido en “Feuer” a una power ballad en “Lichter Der Nacht”.

MCB

Los MCB eran más sucios, más heavy rock. Me recuerdan bastante a los húngaros Dance ¿alguien se acuerda del discazo “Love Commando”?, especialmente la primera canción “Heavy Mörtel Mischmaschine”. Para saber que estaban influenciados por Mötorhead sólo tienes que escuchar “Eisenmann” para comprobarlo.



“Lies des Galgenbruders and Sophie das Henkersmadel (sí, un título de locos) es algo diferente, me recuerda a lo que hizo Cutty Sark en su disco “Die Tonight”. “Komando 308” es más heavy metal.

Cobra

Y los últimos, COBRA, tenían otro rollo con respecto a los dos anteriores. Por ejemplo “Lady Rock” y “Wild Action” suenan más frescos y rápidos, más a lo que se llevaba en el 87 cuando salió éste lp.



A los que no estáis muy puestos en heavy metal salido de la ex-RDA, os recomiendo este recopilatorio para conocer a tres buenos grupos. Para terminar, recomendar  también un par de bandas más de la zona como TITAN y FORMEL 1 (no confundir con los FORMULA 1 de Rusia que sacaron un disco a lo ARIA a principios de los 90) y MACBETH/CAIMAN.


© René Engelaan 2011.

sábado, 9 de julio de 2011

THE BLACK DAHLIA MURDER. Sala Albéniz, Gijón. 06.07.2011. Crónica y fotos


Texto: Larry Runner
Fotos: José Mora "Hunterkiller"

El concierto de The Black Dahlia Murder del pasado día 6 de Julio en la Sala Albéniz de Gijón, vino a ser un oasis en el desierto musical que estamos sufriendo los metalheads asturianos en este triste verano. La iniciativa municipal gijonesa ya está al nivel de la de la Capital, y este verano la oferta rockera de Gijón pasa a estar al nivel de la vecina Oviedo. Es decir, no existe.

Así que gracias una vez más a la iniciativa privada, este caso a la valentía de Onp Prods, responsables del Resurrection Fest, pudimos tener una noche de glorioso ruido en nuestra región. Nos trajeron desde Michigan a la grandísima banda de death The Black Dahliah Murder. El cartel del “mini-Resurrection” lo completaban dos excelentes bandas asturianas también de ritmos extremos: Sound of Silence y Legacy of Brutality.

La gente respondió, y la Sala Albéniz presentó una entrada digna de las noches más gloriosas. El público estaba formado en su inmensa mayoría por gente de la nueva escuela. Metaleros con gorra, bermudas y bambas, cargados de piercings y tatuajes. El número de metalheads de la vieja escuela como yo era más bien testimonial.

Espero que esta respuesta popular siga en el futuro. Que esto no sea una moda pasajera como otras que hemos visto a lo largo de los años, y que en futuros conciertos y con el paso del tiempo veamos crecer esta escena que parece implantarse en Asturias. Yo soy escéptico al respecto, pero estaría encantado de que el tiempo me quitase la razón, y dentro de 10 años cuando nos visite una banda del calibre de Black Dahlia Murder, la sala esté casi abarrotada de nuevo y con un público en el que estén de nuevo presentes la mayoría de los que estuvieron en esta cita. 

Solo el tiempo pondrá solución a nuestras dudas, pero algo de experiencia ya tenemos. ¿Que fue por ejemplo de los 1800 powermetaleros que en su día llenaron la Quatro para ver a Blind Guardian? 

Pero dejemos de divagar y vamos a lo que realmente pasó en ésta gran noche de metal.


LEGACY OF BRUTALITY fueron los primeros en pisar el escenario con su old school death. Todos de negro y melenas al viento, esa imagen que tanto nos gusta a la gente como yo, a los que nos llaman ahora “puristas” y que personalmente me tomo como un cumplido.

Venían ávidos de presentar su nuevo trabajo discográfico “Path of forgotten Souls” y así lo hicieron. Por falta de tiempo tuvieron que recortar su repertorio y sacrificar tres de los temas previstos. Para mí personalmente una pena, pues dejaron fuera el corte que tenían preparado para el bis, y que no era otro que mi favorito “Land of Empty Graves”.

Presentaron un total de siete canciones del disco que vinieron precedidas de una intro. Aún no había podido hacerme con el cd, cosa que solucioné en cuanto acabaron su show, y de todo lo que sonó durante la noche, apenas conocía Martyrchrist, título que viene en el nuevo álbum, pero que ya aparecía a modo de bonus-track en su mini-lp editado ya hace dos años.

Han sido efectivamente dos años de espera para volver a tener canciones frescas de la mejor banda del occidente asturiano, pero ha merecido la pena.

Antes de escuchar esta crónica ya me he podido escuchar el disco un par de veces y ya me ha enganchado. “Dead is coming” es un tema perfecto para abrir un show, y al igual que en el disco así nos atacaron en la Albéniz. Un excelente comienzo que continuó sin parón alguno con “The son of God born here”. La blasfemia proseguía.

La inmundo estilo de sus tonos inundaba la Sala y comenzaban los primeros empujones en las primeras filas. Sonido profundo que te deja cautivado, gracias a esos graves que marcan los guitarristas Borja y Jaime de manera estupenda. 

Simón a través de su micro arengaba a las huestes como si de Attila, protagonista de “The golden age of Domination”, se tratase. Despiadada intensidad que inundaba la Albéniz.

Terminaron como lo hace su disco, con “Memories At War”. Sonaron muy bien y causaron una muy grata impresión, dejando bien claro que a día de hoy ya no tienen nada que envidiar a ninguna banda de su estilo en este país y que están listos para dar el salto mas allá de los Pirineos. Ojalá se atrevan.

La anterior ocasión en que los había visto fue en Ponferrada en Noviembre de 2009. Aquella vez ya me gustaron, ahora me han hecho un incondicional. Lástima que no sonara “Beyond the walls of The Colosseum”. ¡Me la deben! Por cierto, muy buen sonido, en la mesa sabían lo que se hacían.


Repertorio:
Intro
Death is Coming
The son of God born here
The golden age of domination
Martyrchrist
Path of forgotten souls
Rebirth
Memories at war

SOUND OF SILENCE fueron los siguientes.
Aún tenía en mi retina el recuerdo del concierto ofrecido en Oviedo el pasado mes de mayo compartiendo cartel en la Sala Tribeca con los reyes del Thrash español Angelus Apatrida. Cuentan ya con un amplio número de incondicionales que probablemente les hagan ya ser el segundo grupo asturiano de metal en capacidad de convocatoria, solo superados por los incontestables Warcry.

Sus conciertos son muestra de calidad, y ejemplo de lo que es tener un buen técnico a los mandos de la mesa, compenetrado del todo con la banda, que sabe por donde respiran los músicos y que les hace sonar como a pocos. Intento ir a todos los conciertos que puedo, y tengo que decir que muy pocos grupos de este país pueden presumir de sonar como suenan Sound Of Silence.

Algunas bandas nacionales siguen sin darse cuenta de lo importante que es tener a alguien tras la mesa que sepa trabajar y que sepa como actúa una banda, sus virtudes y sus debilidades. Así que a veces puedes ir con toda la ilusión del mundo a ver a un buen grupo y que el inútil que está a los botones haga que aquello suene fatal durante toda la velada y te arruine la tarde. Sound Of Silence en este sentido son de primera.
Así que abren con una instrumental, que sirve para que todas las piezas encajen y en cuanto el primer tema cantado “Nunca seré feliz” arrancó aquello ya sonaba que bramaba. Con la segunda “Martir de la conciencia” empezaron los pogos azuzados por Nefta. Aquello empezaba a ser una locura y para la tercera canción “Sacrificio de una vida atormentada” ya se lió un tremendo wall of death donde más de uno se jugó el tipo y la mandíbula.  La agresividad era llevada al límite en las primeras filas y los más tranquilos tuvieron que ir colocándose a los lados para no ver peligrar su integridad.

Es increíble la dureza que el dúo Sete - Rubo imprime a sus guitarras sin perder la melodía y al compás de los ritmos endiablados que marca Míchel azotando sin piedad su batería.

Terminaron con la estupenda “La resurrección de las diez almas” entre una gran ovación y con un Nefta que acabó lanzándose a la audiencia. Sobresalientes también.
Repertorio:
Instrumental
Nunca seré feliz
Martir de la conciencia
Sacrificio de una vida atormentada
Intro
El comienzo de un triste adiós
Mas Allá de mi
Viendo al cielo llorar
La resurrección de las 10 almas

THE BLACK DAHLIA MURDER vinieron presentando su nuevo disco “Ritual”, que hace menos de un mes que salió a la venta. Un álbum que personalmente encuentro mucho más duro y difícil de escuchar para los no acostumbrados a los sonidos extremos que su anterior “Deflorate”, que yo encontraba bastante más melódico y accesible a oídos educados a melodías más edulcoradas como las de los grupos del sonido Goteborg.

Se ha editado en varios formatos, pero el más espectacular es uno que viene con una tabla de ouija incluida. Ésta es la protagonista del álbum y sobre ella giran las letras de los temas del nuevo disco. 

Pocas veces he acudido en Asturias a citas tan brutas como la que aconteció ante el escenario en cuanto los americanos atacaron con “A Shrine to Madness”, el tema que abre “Ritual”. Efectivamente, la locura se desató en cuanto comenzaron los guitarrazos y el vocalista Trevor Strnad pisó el escenario.

He visto a bandas de estatus mucho más importante actuar y no despertaban en la audiencia una respuesta como la percibida por los de Waterford. Me encantaría poder verlos en un sitio como Wacken a ver la que podían liar. No creo que se quedaran atrás en capacidad de generación de locura con respecto a Heaven Shall Burn o los aún más salvajes Walls of Jericho. En 2007 estuve allí pero me los perdí, imposible verlos a todos.
En una hora de actuación dieron un repaso a su ya extensa discografía. Diez años han dado para publicar cinco trabajos de larga duración y convertirse para muchos en un auténtico grupo de culto.

Cada andanada que soltaban desde las tablas era acogida con ilusión desde la pista, aunque creo que los temas que mejor aceptación tuvieron fueron los del “Nocturnal” y sobre todo los de “Deflorate”. Un auténtico torbellino.

Con “Necropolis” se desató una auténtica batalla, los empujones eran realmente violentos y quedarse en la zona central de la pista era jugarse otra vez el físico. Los fotógrafos desaparecieron, tanto los acreditados como los aficionados. Hacía tiempo que no veía un concierto sin tener delante las manos de al menos una quincena de asistentes haciendo fotos.

Todos cumplen su papel con brillantez, pero el que brilla especialmente es el monstruo que ocupa la parte de atrás del escenario, Shannon Lucas, el percusionista. Un hombre con un amplio historial a sus espaldas en el cual encontramos un nombre con brillo, All That Remains, una banda que os recomiendo que veáis también en vivo en cuanto se os pongan a tiro, porque en su día tuve la fortuna de vivir un concierto suyo y fue realmente alucinante. Bien pensé que en la interpretación de la rápida “Miasma” iba a romper alguno de los parches de la batería. 

Terminaron extenuados con “Blood in the ink”, también de su último lp “Ritual” y el público quedó como muerto. Nadie pidió ningún bis. 

Especialmente impactante es ver como al finalizar el concierto, estas bestias de escenario se convierten en tranquilos ciudadanos que bien vestidos pueden parecer gente normal, cuando sobre la palestra transmiten una agresividad sin límites. Absolutamente geniales.
Repertorio:
A Shrine to Madness
Everything Went Black
A Vulgar Picture
Nocturnal
Moonlight Equilibrium
Malenchanments of the Necrosphere
Statutory Ape
Necropolis
What a Horrible Night to Have a Curse
Deathmask Divine
Miasma
I Will Return
Funeral Thirst
Blood in the Ink

La crónica ya ha sido publicada por Metal4all. Haciendo click en el link la podéis ver.

© Larry Runner 2011

Richie Faulkner cambia de vida.


Llegas un día a casa. Enciendes tu ordenador y miras el correo. Algún gracioso te ha mandado un mensaje diciendo que te escribe en nombre de Judas Priest y que quieren que toques en su banda. Piensas que es una broma, que hay gente con mucho tiempo libre y directamente mandas el correo a la papelera.

martes, 5 de julio de 2011

Crónica AZKENA ROCK FEST 2011. Vitoria-Gasteiz. Ju. 23.06.2011

AZKENA ROCK FESTIVAL
Recinto Mendizabala, Vitoria - Gasteiz
Jueves 23 de Junio de 2011.
Entrada: 89,90.-€

El pasado mes de febrero, Last Tour Internacional anunciaba las primeras confirmaciones para la Edición 10ª Aniversario del Azkena Rock Festival. Los nombres presentados me parecían realmente atractivos, así que esa misma semana me acerqué al Carrefour y me compré los tickets de Bono para los tres días. Al fin y al cabo, no sabía que más nombres se iban a confirmar, y en el peor de los casos la diferencia del precio de la entrada con respecto a la del bono tampoco era demasiada, teniendo en cuanta además que se anunciaba que nos iban a regalar un Welcome Pack que podía merecer la pena.

Una vez que teníamos los tickets en nuestro poder reservamos hotel, y al hacerlo con tanta premura encontramos uno a un precio no demasiado escandaloso y desde donde podíamos acudir caminando al festival. El Azkena, una vez más, pasaba a estar marcado en nuestro calendario.

Pasaron los meses y por fin llegó el 23 de Junio, y bien temprano partimos rumbo a la capital alavesa. El viaje transcurrió sin ningún incidente y se nos hizo hasta corto. Comida, siesta, ducha y rumbo al festival.

Al llegar al Recinto Mendizabala nos asustamos con las colas para poner la pulsera y para la entrada, pero en cosa de veinte minutos estábamos dentro, aunque se de buena tinta que otros no tuvieron la misma suerte. Ya en el recinto fuimos a la cola del Welcome Pack, pero una vez visto que se trataba de una bolsa con aspecto de “para pijo” y que su interior tampoco nos seducía, pasamos del regalo. Así que volvimos a guardar cola, la de cambiar nuestros euros por la moneda del festival, y luego a la siguiente y peor de todas, la de la barra. A estas alturas ya me como un ruso en la CCCP.

Entre mi entrada en el recinto y poder beber una cerveza que calmara mi sed, pasaron casi cuarenta minutos y eso que había renunciado a lo del Welcome Pack. Si bien las colas pueden ser entendibles, que nunca disculpables (debería haber habido mucha más gente poniendo pulseras en las horas punta, de 5 a 7) cuando más de 18.000 personas llegan de repente a un sitio, lo de las esperas en la barra no tiene perdón.

Hay que tener más gente atendiendo a los sedientos rockeros y debe haber algo más de variedad en las bebidas. Supongo que no fuese yo el único que pasó ganas de tomarse un Jack Daniels o un chupito de Jägermeister. A cambio solo había bebidas de lo más vulgar. Si querías un whisky solo tenías JB, si no te gustaba siempre podías pensar en el ron, pero solo había Cacique. En resumen: tarde - noche de San Miguel que pasaríamos frente al Escenario 1, el llamado Solomon Burke. Por tanto no nos importó demasiado que el programa de mano presentase horarios erróneos.


BLACK COUNTRY COMMUNION
Tres razones me llevaron al Azkena, y la principal de las tres era la de ver a la nueva banda de Glenn Hughes. Fue alucinante volver a disfrutar de Glenn en el escenario. La última vez que giró por nuestro país tuve la suerte de ser su runner en los bolos de Gijón, Madrid y Bilbao. Pasé muchas horas viajando por carretera con él y lo hablado en el coche para mí se queda o quizás, quién sabe, de para algún día escribir un libro. El caso es que fue una maravillosa sensación volver a verlo sobre las tablas y además observar su sensacional estado de forma, con una voz que para nada indica su edad. La “abuela” que diría el colega Juantxo, está que se sale.

Gozar además de su directo con una banda tan enorme alrededor es de ensueño. Joe Bonamasa ha entrado en el universo del rock fulgurantemente y su carrera avanza a pasos agigantados, tanto por sus discos en solitario como por sus colaboraciones y ahora con Black Country Communion se ha dado a conocer ya definitivamente a los pocos que aún no sabían de su existencia por llevar una carrera dedicada al blues y a los sonidos más clásicos y alejada de lo que se pudiese considerar heavy metal. Sus sutiles riffs inundaron el sonido de la banda.

A día de hoy y gracias a estar en BCC, no es raro ver a Bonamasa en revistas como Metal Hammer, cosa que hace un par de años era impensable.

Derek Sherinian es tan culo de mal asiento como bueno tras los teclados. Su historial es interminable e indica que no estamos hablando de un cualquiera: Dream Theater, Alice Cooper, Planet X, Kiss, Yngwie Malmsteeen, Billy Idol ... y ahora BCC. Impresionante, aunque en los tres primeros temas casi tuviésemos que intuir que estaba allí porque el sonido de sus teclados no nos llegaba.

Jason Bonham, no lo tuvo fácil al comienzo de su carrera. El apellido, como suele ocurrir en estos casos es un arma de doble filo. Te allana el camino para llegar a estar entre los grandes, pero el pedigrí lleva implícito que tienes que demostrar tus genes, y Jason con el paso de los años se ha convertido en un músico más que respetado. Ha sido el batería de Foreigner y UFO entre otras muchas aventuras. Además siempre ha sido un digno sustituto de su padre cuando ha habido reunión Zeppeliana.

Con estos mimbres, y habiendo escuchado mil veces el álbum de debut “Black Country Communion” y unas pocas el reciente “2”, sabíamos que el concierto iba a ser bueno sin duda.

Abrieron con la perfecta “Black Country”. La primera vez que la escuché sabía que era el tema ideal para abrir un concierto y no me sorprendieron. ¡Qué mejor que comenzar cantando un estribillo fácil! “I’m a Messenger, this is my Prophecy, I’m going back, to the Black Country” gritaba yo puño en alto excitado al tener a Glenn Hughes a escasos metros.

Continuaron con “One Last Soul” como en su disco de debut. Glenn Hughes seguía acaparando casi toda la atención mientras Bonamasa se quedaba hacia la parte de atrás del escenario. Normalmente son los bajistas los que dan el paso atrás. Los papeles estaban cambiados. Glenn es un huracán sobre el escenario y su presencia absorbe a cualquiera que se le ponga al lado. No hay más que ver el DVD de Deep Purple “California Jam ‘74”. Aquel día ... ¡Pobre Coverdale!

La larguísima “Save Me” fue la primera en sonar de su nuevo álbum “2” y llevó un momento de respiro al escenario. Fue en ese instante cuando me di cuenta de la diferencia tan grande que hay de ver una banda en un show propio a verla en un festival, donde a más de la mitad de la gente, hablando mal y pronto “se la sopla” lo que está sobre el escenario y se dedican a molestar a los que realmente están viendo el show con sus desagradables chillidos, haciendo fotos, etc. Cualquier cosa menos mirar hacia el artista, que es a lo que se supone que has ido.

No dejaba de ser curioso la indiferencia de algunos de los asistentes cuando veías en un lateral del escenario a Rob Zombie, y su guitarrista John 5, que disfrutaban del concierto en compañía del ex-Exodus y ex-Testament John Tempesta y el resto de los actuales The Cult que luego tenían que salir a escena y a estas alturas del show ya verían que lo de superar a BCC y quedar bien iba a ser tarea difícil.

A plena luz del día y con un escenario completamente desnudo estaban dando un conciertazo que ningún otro artista superaría en lo que quedaba de jornada.

No recuerdo cual fue el tema que terminó haciendo un guiño a "Won't Get Fooled Again" de The Who, el tema que ha popularizado la serie C.S.I. como banda sonora, el caso es que ahí os queda la anécdota.

Finalizaron con “Burn”, donde pudimos darnos cuenta de que la mayoría era la única que conocían. Espero que la lección de rock que dieron sobre el escenario haya hecho que muchos de los que desconocían a la banda se hayan convertido en nuevos seguidores.
Repertorio:

Black Country
One Last Soul
Save Me
¿The Battle For Hadrian's Wall?
Sista Jane
I Can See Your Spirit
The Outsider
Man In the Middle
Burn (Deep Purple)

Juraría que habían tocado The Battle For Hadrian's Wall, pero quizás esté confundido. Los he escuchado mucho ultimamente, incluso durante el viaje de ida, y no apostaría por si acaso, ya que en ninguna parte he podido confirmar que realmente la tocasen.

* Ed. 08.07.2011: Desde Rock Best Music me dan la razón en esto y efectivamente la tocaron. Estaba yo en lo cierto. Gracias a Perem por hacérmelo saber.

Moneda del festival

THE CULT
Tenía muchísimas ganas de ver a THE CULT. Era la primera vez que los disfrutaba en vivo y la verdad que me hacía muchísima ilusión. Me sorprendió ver a Ian Astbury tan fuera de forma, excesivamente gordo, pero al fin y al cabo yo fuí a verlos actuar, no me importa su sobrepeso, al fin y al cabo no pensaba hacerle el amor.

La pena es que ese estado de forma le afecta mucho durante el show. Su presencia fue estática en todo momento y estuvo más pendiente de la gente que orinaba en las vallas que del público que estaba frente al escenario.

La banda, intachable, dieron un gran show, y demostraron que son unos músicos de primera categoría, aunque eché en falta algo más de actitud y de cercanía al público. El rock es algo más que una interpretación de canciones. Yo soy de los que prefiere algún fallo en la ejecución y que a cambio se de algo más de espectáculo y de interacción con los espectadores.

Comenzaron con “Fire Woman”, que junto con “Sweet Soul Sister” fueron las más celebradas, demostrando que “Sonic Temple” dejó huella al menos en este país, y que a día de hoy y pese a haber pasado más de veinte años, no han sido capaces de superar ese álbum.

Estuvieron muy bien, probablemente hayan tenido momentos mejores, pero a mí me gustaron. De todas formas que se hayan quedado fuera del set-list temazos como “Sun King” o “Edie (Ciao Baby)” para meter por ejemplo “Rise” del mediocre “Beyond Good and Evil” no tiene perdón.

Repertorio:

Fire Woman
Rain
Every man and woman is a star
Sweet Soul Sister
Electric Ocean
Rise
Dirty Little Rockstar
Horse Nation
Phoenix
Lil’ Devil
Wild Flower
She Sells Sanctuary
Love Removal Machine


ROB ZOMBIE
Nunca he sido muy fan de Robert Bartleh Cummings, la verdad. Pero cuando me enteré de que iba a estar en Vitoria y que además anunciaba que venía con todo su show no dudé en sacar las entradas del festival. No todos los días tenemos la suerte de ver un espectáculo como ese, y yo soy de los que agradezco el esfuerzo que representa una escenografía trabajada.

El escenario se llenó de monstruos y de presencia mórbida. Los "bichos" de carne y hueso dieron la talla. Eso sí, de rock n’ roll más bien poco. Aquello se convirtió en una pista de baile, o al menos eso es lo que veíamos hacer a la gente, bailar como si nos encontrásemos en una discoteca.

Para mí fue un bajón que ya ni siquiera mi favorita “Dragula” consiguió levantar. John 5 es una máquina y nos lo recordó azotándonos sin piedad con sus guitarrazos y con un buen solo.

No son lo mío, así que para nada lo voy a criticar. Al fin y al cabo cumplieron con lo que se podía esperar de ellos. Eso sí, si esto puede ser el futuro del metal, lo tenemos más negro que nuestras camisetas. En general, Bien.


OZZY OSBOURNE
Tengo ganas de que se retire. A día de hoy ya hay más gente que le conoce por hacer el payaso en The Osbournes que por su música y eso es realmente triste. Es una caricatura del gran mago del escenario que fue en su día y su mujer y mánager una sinvergüenza que consiente que ande por el mundo girando y haciendo el ridículo.

Ozzy no es ni su sombra y a día de hoy ninguna banda que le acompañe, por buena que pueda ser, es capaz de hacer que el espectáculo brille. Ni siquiera los himnos que sonaron a lo largo de la noche lograron salvar el show.

Los actuales miembros de la banda, con Gus G. a la cabeza no llegan ni por asomo a los tobillos de músicos anteriores del loco de Birmingham. Tommy Clufetos, puede ser un excelente batería, pero cuando pienso en Lee Kerslake, Randy Castillo, Carmine Appice o Deen Castronovo ...

Al bajo Rob Nicholson. Y a mí solo se me venían a la cabeza Rudy Sarzo y Robert Trujillo. Eso ya olvidando que James LoMenzo o el mismísimo Geezer Butler han ocupado ese puesto también.

En la guitarra el griego se esmeraba lo mejor que podía, ayudando a su líder en todo momento y alargando los solos para que al jefe no le diera un patatús. Tarea imposible. No nombraremos a guitarristas anteriores, porque en este caso tampoco se admiten comparaciones.

Fueron once temas, de los que cuatro, más de un tercio del espectáculo, eran de Black Sabbath. El tiempo corrió más despacio gracias a los aburridísimos solos de guitarra y batería.

Olvidable una vez más, y van dos seguidas. Ozzy, por favor. Déjalo, no sigas enturbiando tu imagen. Para los que te queremos y hemos comprado siempre tus discos es un dolor. No nos gusta que seas motivo de mofa de gafapasteros.

Repertorio:

I Don’t Know
Suicide Solution
Mr. Crowley
Bark at the Moon
Fairies Wear Boots (Black Sabbath)
Shot in the Dark
Rat Salad (B. Sabbath)
Iron Man (B. Sabbath)
Crazy Train
Mama, I’m Coming Home
Paranoid (B. Sabbath)

No me quedé a ver a la reencarnación de KYUSS. Algunos pensarán que no tengo perdón, pero es que espero verlos en Wacken y allí lo harán mejor sin duda alguna y tendrán un equipo de sonido en condiciones que sonará a toda ostia, y no como lo que tuvimos en este festival, en el que algunas bandas sonaron bajísimas.

Texto y foto de Glenn Hughes: Larry Runner.
Resto de fotos: Diario de un píxel

© Larry Runer 2011

lunes, 4 de julio de 2011

JACK STARR: Rock the American Way (1985). USA.

La portada de la primera edición.

Después de “Out of the Darkness” (1984), que tenía a RHETT FORRESTER (RIOT, MASI, ...) como vocalista, volvió al ataque este ex-VIRGIN STEELE con ROCK THE AMERICAN WAY, con nuevo cantante, FRANK VESTRY (DEVIAS, LAST TEMPTATION y sacó un grandísimo disco bajo el nombre de MARCELLO/VESTRY).


Como curiosidad decir que hay dos ediciones de este disco, una bajo el nombre de JACK STARR, que es la que tengo yo en vinilo y otra bajo el nombre de JACK STARR’S BURNING STAR, algo que se puede comprobar observando las diferentes portadas.

Portada de las ediciones posteriores.

La verdad es que este disco tiene bastantes canciones que podrían haber sonado en la radio de la época porque son muy accesibles/comerciales y te entran a la primera. Especialmente me encantan “Rock and roll is the American Way”, “In your arms again”, la fantástica “In the heat of the night”, “Born tu rock” y la canción más rápida y muy speedica “Live Fast Rock Hard”. Aunque son temas comerciales, tienen pelotas y suenan con mucha fuerza. No son canciones que suenen a pop ni nada de eso.



Si te mola el “Born to America” de Riot, el “Trick or treat” de Fastway, el “Forgtten Shadows” de Ninja o el “It’s night time” de Dark Lord, seguramente vas a flipar con este disco porque tiene ese toque de sonido ochentero que también tenían los discos que acabo de nombrar.


A partir de aquí, JACK STARR sigue bajo el nombre de BURNING STARR y graba un par de discos más heavies con MIKE TIRELLI, “No turning back” (1986), y “Blaze of glory” (1987) para volver a finales de los ochenta a un sonido algo más comercial a la “Rock the American Way”.

Tristemente nunca llegó a conocer la fama, pero creo que es un guitarrista muy respetado por todos nosotros.



© René Engelaan 2011

domingo, 3 de julio de 2011

TOKYO BLADE: Thousand Men Strong (2011)


Por René Engelaan.

Después de mucho retraso por fin salió el 18 de marzo el nuevo disco de Tokyo Blade (a mí me ha llegado unos días antes junto a una camiseta directamente del grupo).

viernes, 1 de julio de 2011

ADRIAN VANDENBERG Y SU MILLONARIA DESGRACIA.


En 1988, tras la finalización del Tour mundial más exitoso en la historia de Whitesnake, David Coverdale y Adrian Vandenberg se encerraban en el estudio del Lago Tahoe para componer el siguiente disco.