Este fin de semana estaba muy necesitado de conciertos. Tras unos días intensos, la música se vuelve un bálsamo eficaz. Supongo que a muchos nos pasa eso. Si por unos instantes consigues evadirte, ya sólo por eso merece la pena la banda que vas a ver la noche que toque.
La pandemia ha dejado tras de sí en Asturias un resurgimiento de la música extrema que viene protagonizado por un puñado de bandas nuevas que dejan entrever un cambio generacional, aunque si miramos a nivel de edades no traiga un excesivo rejuvenecimiento tras de sí.