sábado, 14 de marzo de 2020

¡Teníamos razón!


Por Larry Runner.

Siempre estuvimos a favor y a disposición de los Premios AMAS. Cuando sus responsables han necesitado algo, tanto en los comienzos, como hoy en día, no han tenido más que descolgar el teléfono y hoy en día ni eso, con solo un wasap ya vale. 

Hemos sido afortunados y apenas nos hemos perdido un par de las quince ediciones celebradas y fue por estar inmersos en otros quehaceres musicales, o lo que es lo mismo, por pillarnos fuera de Asturias con la W:O:A Metal Battle.

Siempre los hemos mirado y disfrutado con cariño, celebrando en alguna ocasión como propios los premios de algunos músicos por ser estos muy cercanos y por haberles apoyado desde sus más modestos comienzos.

Que los celebremos como propios, que nos alegremos por sus ganadores no quiere decir que nos echemos flores, simplemente es que nos alegramos de todo corazón porque lo que buscamos en Diario de un Metalhead es precisamente eso, que los que empiezan tengan visibilidad; que la gente sepa que existen y que son buenos y por eso creemos en ellos y les apoyamos. Muchos de los que hoy recogen premios, la primera vez que se supo de ellos fue en Diario de un Metalhead.

Pero no todo en estos años fue un camino de rosas. Por estar ahí a veces nos han llovido palos muy duros y eso jode bastante, pues no cobramos a la gente por nuestra labor. 

No ha faltado el tarugo que nos ha dicho que metíamos mano en ellos -ya quisiéramos, por desgracia no somos tan importantes- pero bueno, siempre ha habido ignorantes, bocazas y algún malnacido con ganas de hacer daño, lo que pasa que ahora con las redes sociales se les ve más.

Tampoco ha faltado quien pensando que defendía los Premios, nos ha atacado. Recuerdo en los primeros tiempos como arremetieron contra Maitane por proponer inocentemente en facebook una mayor presencia del Metal Extremo en las nominaciones cuando este estilo apenas tenía notoriedad en la región probablemente por desconocimiento más que por desidia. Menudo ataque sufrió por un decir simplemente “echo en falta más presencia del Metal Extremo, ahí hay músicos muy buenos también”. Lo mal que lo entendieron algunos y algunas. Y es que desde que los descubrimos, por aquí no faltó apoyo a grupos como Posession o Legacy of Brutality, como para también con los AMAS. Nuestra afirmación no era un ataque, era simplemente una crítica constructiva. Pero con alguna gente hay que cogérsela con papel de fumar. Menos mal que el tiempo los puso en su lugar, o sea,  en ninguna parte.

Aquel disgusto de mi compañera de fatigas hoy se ha tornado en sonrisa. En los últimos años las dos citadas bandas y algunas más de intensos sonidos, han recogido premios.

Este año los AMAS han ido un poco más allá, y lo que hace una década parecía poco menos que una utopía se ha convertido en realidad. Un disco de Metal Extremo, un álbum de Death Metal, coronado como Mejor Disco de Rock. Legacy of Brutality recompensados por “Realm of the Banished Gods”. Un álbum impresionante que si en vez de haber nacido en el olvidado occidente asturiano hubiese visto la luz en cualquier país del primer mundo musical a estas alturas algunos estarían locos por comprar hasta las primeras demos de los de Puerto de Vega.

El mundo evoluciona, los Premios AMAS también y vale que igualmente estaban nominados otros dos discos de Metal maravillosos como lo son los trabajos de Arenia -Disco del año en Diario de un Metalhead- y Avalanch -segundo clasificado-, pero que nos perdonen esta vez, porque para nosotros este premio ha sido especial por lo que ha significado. Porque el “ya te lo dije” no sirve de nada, pero te hace sentir bien. Ahora ya podemos gritar: ¡teníamos razón! 

© Diario de un Metalhead 2020.

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