domingo, 7 de junio de 2020

El nuevo “Clayman” de IN FLAMES parece una broma.


Por Larry Runner.

Desde hacía días que IN FLAMES había anunciado que nos iba a sorprender. Se cumplían 20 años de su disco clave “Clayman” y parecía que lo iban a celebrar de una manera especial. Así que estábamos atentos a la jugada.

Y llegó el viernes y con él nos dieron a conocer a través de youtube una versión regrabada del tema que daría título a su obra más aclamada. Su anterior “Colony” (1999) les había hecho llegar al gran público, pero fue “Clayman” el disco que les sacó del hambre, que de verdad les encumbró y que les permitió empezar a encabezar carteles y entrar en las grandes giras mundiales. Años más tarde “Reroute to Remain” (2002), “Soundtrack to your Scape” (2004) y “Come Clarity” (2006) les encumbrarían hasta lo más alto.

Poco queda de aquellos IN FLAMES frescos y que tantas pasiones desataban. “A Sense of Purpose” (2008) fue el comienzo de la decadencia del grupo. El último gran disco. La madurez les restó frescura, las composiciones comenzaron a ser demasiado predecibles y comenzaron las deserciones. El grupo perdió el alma y desde entonces ha estado intentando recobrarla sin éxito, aunque no ha faltado algún que otro single resultón. Y es que si algo han perdido las canciones de IN FLAMES es fuerza, pues las rítmicas del fundador Jesper Strömblad (hoy en Cyhra) se fueron y nunca más retornaron. 

Ahora nos han querido sorprender con una nueva versión actualizada de  “Clayman” y desde luego que lo han conseguido, pero para mal. Aquí el bodrio:


La nueva grabación carece de la fuerza y de la frescura de la primitiva. De haber sido ésta la original probablemente IN FLAMES no fueran hoy en día la banda importante que son. Han transcurrido 20 años de la original y desde entonces para acá el grupo ha cambiado en casi todo.

Ya decimos que el line-up está a años luz del de entonces, pero no es sólo eso. Su obsesión por el uso de las nuevas tecnologías y de una mal entendida perfección digital les ha convertido en un grupo previsible donde el sonido es cada vez más artificial, más de maquinillo y aquella esencia heredada del heavy metal se ha esfumado dirigiéndose cada vez más hacia un metal moderno descafeinado que poco tiene que ver con el original Göteborg Sound.

La nueva versión de “Clayman” no es más que un reflejo de lo que el grupo es hoy en día. Suena demasiado prefabricada, de mentira, y escuchándola piensas que casi cualquiera de los muchos grupos que hoy imitan su melodic death podría haberla hecho sin apenas esfuerzo. Tengo pánico a lo que hayan podido perpetrar con "Pinbal Map" y "Only for the Week". Pronto lo sabremos.

El “Clayman” de 2020 parece una broma, un villancico, y es triste que lo tenga que decir yo, que fui orgulloso miembro de su fan club, por eso mejor disfrutamos de la original:



© Diario de un Metalhead 2020.

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