martes, 5 de noviembre de 2019

MAD-ERA: Electricmegablack (2019, Autoeditado)


Por Larry Runner.

Los conocí gracias a la W:O:A Metal Battle y gracias a aquello además de descubrir su música, les vi en vivo. Ahora vuelven a mí a través de “Electricmegablack”, un discazo como la copa de un pino.

A Robert Navajas (guitarra y voz), Alejando Jorge Álvarez (bajo) y Luis Aguirre (batería) tienen que ponérseles los pezones duros cada vez que escucha este nuevo trabajo que se han currado. 

Se les podría poner la etiqueta de Groove, pero no sería justo. Y es que “Electricmegablack” tiene como una mitad de ese estilo, mientras que la otra mitad se podría decir que es grunge. Pero no un grunge cualquiera, no suenan a Nirvana, esto va más de sonido a lo Alice in Chains. Sí, suena a la banda de Layne_Staley pero mezclada con Pantera. ¿Cómo te queda el cuerpo? Pues te juro que no te miento.


Eso sí, hay muchas más historias en su música, como el riff a lo Metallica de “Justice” donde luego entra la voz de Robert a lo Myles Kennedy que te deja perplejo. 

Todo el álbum esta realmente bien trabajado, desde la portada, la cual podrás escuchar, como te lo cuento, en el primero de los cortes: “Mermaids”. Tras ella se arrancan con “Facebreaker” y ya ahí comienzas a vislumbrar que va a ser un gran disco donde se fusionan todos los estilos ya citados además de algunos toques industriales que les hacen crecer aún más,

Son muchos los detalles que el álbum ofrece, con canciones basadas en riffs pegadizos que estiran todo el tiempo durante los temas como bien hacen los grandes del género en un trabajo que se me antoja más metal que su debut de 2016, con canciones de elevado "gordor".


El virtuosismo se pone al servicio de la canción. Las habilidades técnicas de la guitarra nunca se antojan excesivas y la mezcla de estilos hacen que suenen casi a únicos, pudiendo su música ser accesible a un buen abanico de metalheads amantes de diferentes estilos. 

No les falta a esos madrileños ni un ápice de contundencia ni de fuerza, aunque tampoco es que se pasen, porque no les hace falta, ofreciendo un álbum donde no hay tema malo, aunque sí que hay uno que me haya alucinado por encima del resto: “The Power Of Healing”. Y es que es este un tema diferente al resto, rodeado de una sensibilidad diferente y que a diferencia de todos los demás tiene un punto 80’s que no se vislumbra en el resto del disco. No faltan en él detalles de corte electrónico para darle un pronunciado plus que la convierte en todo un hit. Un fantástico temazo que bien podrían firmar unos superclase como los mismísimos Soundgarden para cerrar un álbum que, sinceramente, me ha sorprendido de forma muy grata. 

Grabado por el mismo Robert Navajas, el master fue cosa de Brett Caldas Lima (Megadeth, Devin Townsend ...).

Es tan difícil escuchar un disco así, que se salga de lo habitual, que cuando te encuentras uno, te enganchas.

Encantadoramente arriesgado y sobresaliente.

Si quieres saber más, escúchalo tú, o mejor, cómpralo. Yo no lo puedo describir mejor. Una review nunca puede estar a la altura de un disco tan bueno.








© Diario de un Metalhead 2019.

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