miércoles, 3 de noviembre de 2021

Rob Halford: "Confesión: La autobiografía".


Por Jorge López Nocales.

Vamos a decir que "Confesión: La autobiografía" es una de las mejores biografías sobre un músico que he leído. Me ha entretenido tanto como la que publicó Ozzy en su momento. Había visto ciertos “Clickbaits” en páginas de medios, adelantos con extractos fuera de contexto del libro y en su momento me temí lo peor. ¿Iba a ser esta publicación una colección de llamativas anécdotas sin hilvanar?

Hay que decir que este libro de 448 páginas es relatado en primera persona tiene alma y ritmo. Te gana desde la primera palabra.

Vamos a hablar de algunos de los aspectos sobre los que gira esta confesión.

A pesar de todas sus interminables giras, la familia siempre ha estado ahí. El vocalista acabó devolviendo con creces todo lo que hicieron su familia hizo por él. Hay despedidas por supuesto… pero no te dejan un regusto amargo.

Hay grandes logros en estas páginas, pero el Metal God (marca registrada por Rob) también tuvo sus equivocaciones, no es infalible. Ha conducido en una ocasión borracho, ha intercambiado golpes con una de sus parejas o lamentar cuando el ego se apodera de él… Vaciar un extintor por debajo de una puerta en un hotel, patear un móvil que te está cegando, o un incidente a lo George Michael, no cuentan.

Nadie se llevará una sorpresa si Halford nos habla de su sexualidad. Es importante para entender a Rob Halford. Es un libro que se llama "Confesión: "La autobiografía", no tiene sentido que se guardara nada. No nos cuenta las cosas de una forma sórdida, cruda, lo hace en un tono divertido y bastante explícito. Pero no todo es bueno, el tono en ocasiones se oscurece sobre todo cuando hablamos de los episodios de abuso que ha sufrido o del suicidio de una de sus parejas.

El vocalista no es un activista gay. Según sus palabras hay gente que lo hace mejor que él, y ser el frontman de una de las más importantes bandas de heavy metal del mundo ya te da bastante visibilidad. Ha llovido bastante desde el reconoció su orientación sexual (un secreto a voces). Quizá 1998 era un buen momento para hacerlo y supuso un efecto liberador para Rob. Son tiempos más modernos dicen, aunque las amenazas de muerte al vocalista, la actitud que han tenido Indonesia y Rusia ante la presencia de Judas en sus territorios digan lo contrario.

Halford siempre llevó sus asuntos personales con discreción. Anteponía su banda, a su felicidad. Creía que perjudicaría a Judas Priest. Al entorno de la banda le daba igual la orientación del vocalista, aunque en algún momento recibió algún “toque de atención”. Respecto a los miembros de la banda… sólo hay que ver el descojone general cuando Rob se puso a explicar el verdadero significado de “Eat me alive”.

La mayor parte del tiempo Rob la pasaba en su camerino. Las “escapadas” no eran la norma y por lo general tenía mala suerte.

Un momento, ¿qué hay de Judas Piest? Muchísimo y muy interesante. Rob ser permite corregir puntualmente algunos datos biográficos de la banda. Aborda los cambios, las disputas entre los guitarristas, detalles de la creación de discos... También se habla del momento en que se distanció de la banda y lo llevaron por derroteros extraños. Entre los momentos más intensos… cuando Rob y Glenn se abrazan cuando el guitarrista reconoce que el Parkinson le va a impedir acometer los conciertos o el reencuentro con Judas Priest. 

Leyendo entre líneas parece que sea fácil un ascenso meteórico en una banda. Un año de gira se puede resumir en unas líneas. Hay muchísimo trabajo detrás.

No es un spoiler decir que Rob acaba siendo feliz. El humor que destila en sus redes sociales nos dice mucho de su personalidad. Acaba encontrando a su media naranja. A pesar de un epílogo un tanto triste que enumeraba los proyectos de Judas para el 50 aniversario y que se vieron truncados por la pandemia. 

Hay dos grandes protagonistas en este relato: el alcohol y los medicamentos. Hacen aparición desde muy pronto. Así que tenemos, también, una historia de superación tras tocar fondo. Lleva sobrio treintaicinco años y fue el momento en que dejó de hacerlo el momento en que empezó a disfrutar la música.

Es una historia con moraleja que te deja un buen regusto. ¿Se podría hablar más de Judas Priest en el libro? Seguramente. Ya hay muchos libros que hablen exclusivamente de la banda.

"Confesión: La autobiografía" ha sido publicada el pasado septiembre y ha sido editado por Es Pop.

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© Diario de un Metalhead 2021.

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