📝 📷 Jorge López Novales.
El sábado 21 de febrero teníamos opciones para todos los gustos en Asturias. En Diario de un Metalhead tuvimos que dividirnos. Larry y Maitane trabajarían con Barón Rojo.
Después de darle un par de vueltas al asunto, reparé en que tenía una cuenta pendiente con la banda valenciana Pölvora y que no podía pasar por alto la oportunidad de ver a Leather Boys estrenar su “Lysergic Motel”.
Santa Cecilia no es una sala en sí. Maneja eventos privados, sin descuidar el aspecto musical—suena de lujo. Es un sitio bastante elegante, pero lo que importa es que suena bien y tiene buena luz, con un aforo intermedio.
![]() |
| Pölvora |
Por la naturaleza especial de la sala, teníamos un horario infantil. Arrancar a las 18:30 y salir a las 21:15. A pesar de que Santa Cecilia iba a funcionar para otros menesteres después de los directos, nunca hubo una sensación de apremio. Aunque creo que Leather Sex se quedó con unas cuantas cosas por decir.
Pölvora demuestra porqué Uzzhuaïa funcionó tan bien. Siempre fueron sus músicos quienes dieron vida a una banda que sigue siendo recordada.
En muchos casos, las bandas tipo spin off, provenientes de un gran proyecto, acaban teniendo que recurrir al pasado para mantener el interés del público. Es mucho más que decir banda formada por ex-componentes de… (una fase ya superada); se convierte en una banda de nombres y apellidos. Tres exmiembros de Uzzhuaïa, uno de Jolly Joker y otro de 13 Millas dan fuerza a este proyecto.

Con dos discos ya tienen himnos y un setlist equilibrado. Temas pegadizos, buenas melodías… lo tienen todo.
Así teníamos la presentación en Avilés del segundo trabajo de la banda, “Volumen 11” que ha visto la luz a principios de año. También tenía la oportunidad de verlos por primera vez.
Añadir a la ecuación a un frontman con Lazy Lane le da personalidad a su sonido. Es un punto más en directo, un extra a lo musical en el escenario que no es poco.
Entré con “Hasta que salga el sol” empezada. Quince temas que cerraron con “Ciudad de Lobos”.
Llegó el momento de Leather Boys, el lado más canalla de rock and roll. No se necesita un virtuosismo extremo, sino actitud y capacidad de llegar al público. Y los Leather, en ese sentido, siempre cumplen.
¿Problemas? Para un fotógrafo, es la cantidad de micros en el escenario menos la batería (siento no haber podido sacar fotos a Leather Skelter), ya que todos meten coros. Ese equilibrio entre “informar” y molestar al público.
![]() |
| Leather Boys |
El BDSM dio el arranque con unas hojas en las que pusieron las letras que dan nombre al título. Literalmente, estaban en casa.
¿Qué decir de su nuevo trabajo? A mi entender, es de lo mejor que han sacado. Beben del pasado y han sabido explorar nuevos sonidos, sin perder ese tono socarrón.
Hubo un momento de reconocimiento para Pig Rocket (siempre dispuesto a echar una mano), quien cubrió la baja por paternidad de Dirty Duke. Aunque seguirá siendo miembro de la banda.
Al final nos perdimos todos entre el humo y las luces rojas. Llegó el delirio; el público encantado. Salir indemne del caos final final y llegar al éxtasis de "R´N´R Blowjob", llega a marcar.
Después del concierto hablé con el público que se estrenaba con los Leather. Fliparon. Aunque he llegado a ver mucho más desmadre en otros de sus directos.
Lo pasamos de puta madre.
Gracias por la compañía Kai, Sara, Repunante, San, Ani, Dani, Tomás.
© Diario de un Metalhead 2026.











No hay comentarios:
Publicar un comentario