📝 📷 Mar Fu.
El viernes 23 de enero fue un día de nieve y de frío extremo en León, donde los asturianos SECTA decidieron arrancar su nueva andadura, el primer concierto con su nuevo cantante, una ocasión irrepetible.
Ni ellos ni los leoneses nos dejamos amedrentar por la meteorología, y ocupamos buena parte de la sala Black Bourbon, una de nuestras casas rockeras allí, para disfrutar de una descarga doble de buen rock n' roll.
Con bastante puntualidad, el trío leonés THE CORZOS ocupó el escenario, luciendo kimonos japoneses (primera rareza), y empezaron a demostrar lo que hemos leído en su página de Instagram: "una banda de rock sin etiquetas, con un pie en el caos y el otro en la experimentación. Un género inexplorado por ellos… y quizás por cualquiera". De hecho, esta frase forma parte de la intro grabada con la que comenzó su concierto, intro que podéis leer íntegramente en esa misma página de Instagram, la historia de tres "corzos" valientes y decididos.
La primera sorpresa fue su cantante y guitarrista Gabriel Zapico, un jovencísimo músico aún con cara de niño, con camiseta de (tal vez) uno de sus ídolos y maestros, el gran Jimi Hendrix. Pese a su juventud, mostró de principio a fin una buena técnica en la guitarra, cargada de sentimiento, y una potente voz, grave y profunda. Ni en un aspecto ni en el otro mostró la típica timidez de la inexperiencia, todo lo contrario. Sus orgullosos padres, presentes en sala, han creado un pequeño monstruo musical que podría darnos muchas noticias en el futuro. A su lado, otro joven músico, el batería Gabriel Sánchez, tampoco se cortaba un pelo y aporreaba los parches sin piedad. Y como elemento algo más veterano (no líder ni jefe ni nada parecido, las tareas parecen estar bien repartidas en este grupo), el ya conocido Atractivo Hernández, al que yo había visto en su etapa en TÖRQUE.
Arrancaron con "Soledad", sonando a estilos rockeros clásicos, pero pronto empezarían las diferencias. Para "Fuego", Atractivo tomó su armónica y nos regaló melodías más lentas, mientras Zapico nos asombraba con su voz madura. El joven vocalista presentó al grupo como "banda de futuro incierto y calidad dudosa", pero, al menos en lo segundo, debemos discrepar. "Flipao" nos dejó felizmente confundidos, arrancando como una baladita lenta para degenerar en un corte muy duro, con Atractivo desgañitándose (acompañado por potentes coros de Zapico), una canción anti-amor sin tapujos, y acabando como baladita con silbidito, una rareza muy original (y cómo se agradece la originalidad en estos tiempos). Enlazaron la melodía lenta con una "Jam" extensa, y con "Barro", lo alargaron muchísimo demostrando lo que decía al comenzar, "un género inexplorado", con el bajo sonando muy áspero y con varios cambios de tono y ritmo, todo un ejemplo de experimentación (que no improvisación).
Ya nos tenían sorprendidos y siguieron con "Estrella Perdida", presentado como tema para ofender y enfadar a todos, con buena voz de Atractivo y buen solo de guitarra; "La Cura", balada romántica para dar en las narices a una ex celosilla; "Salto De Fé", con un Atractivo mucho más agresivo; y para acabar, "No Me Digas Nada", tema compuesto por Gabriel Sánchez, rockanrolero y variado en ritmos, y de nuevo con el bajo sonando extraño, duro, rivalizando con el sonido agudo de la guitarra del otro Gabriel, que cantaba este canción final.

En el bis nos regalaron "Like", canción más pesada y oscura, desatando toda su potencia, en la voz de Zapico, en los coros de Hernández y en la pegada de parches de Sánchez. Fueron unos 50 minutos muy intensos, en los que tomamos buena nota: hay que seguir a esta banda, van bien dotados de calidad y les sobra actitud, se prevé un buen futuro si siguen trabajando tan intenso como tocan y cantan.
Pocos minutos después, salieron al escenario SECTA, con su nuevo cantante, el argentino Fernando González, al que le caía la complicada tarea de sustituir al inigualable Michael Arthur Long. Por eso, la expectación era máxima. Y salió bastante bien. Los fans leoneses habíamos visto a SECTA en esta misma sala el pasado mes de mayo, y habíamos quedado encantados con todo, sobre todo con la arrolladora personalidad y tremendo descaro del cantante de DRUNKEN BUDDHA. Esta noche, de nuevo salimos felices tras la descarga de temas de sus dos discos, "Nada Nos Va A Parar" (2022) y sobre todo "Panzer" (2024), puro rock n' roll influenciado por bandas reconocidas como AC/DC o AIRBOURNE, pero bien cantando en español, con letras insinuantes o descaradamente sugerentes.

Arrancaron sin saludos ni presentaciones, directos al grano, tal vez con algunos nervios, sobre todo en Fernando, comenzaba la aventura. Y comenzaron nada menos que con "Caliente", casi una tarjeta de presentación del estilo del grupo, que se caracteriza por letras muy sexys y picantes, cinco rockeros fiesteros con ganas de juerga. Ya se ocupan otros de la denuncia social, si eso. Con todo sonando potente, siguieron con "El Herrero", con algún ligero lapsus en las letras (totalmente comprensible) y el primer gran solo de guitarra de Ger Gilsanz. Y a partir de ahí, Fernando empezó a soltarse, presentando a la banda y, ¡atención!, se quita la camisa de manga larga, y es inevitable recordar los despojos de ropa de su antecesor, que acababa medio desnudo en cada actuación, ¿estaremos ante otro cantante descarado y sensual?
No es eso lo que estamos buscando. Queremos que las fabulosas canciones de este grupo suenen igual de bien que antes, y sí, ocurre. "Todo O Nada" suena perfecta bajo una intensa luz roja, pese a algún problemilla técnico, y lo mismo ocurre en "C'Mon", continuando con el repaso de su brillante último LP. "Dulce Dinamita" tal vez el tema más reconocido de este trabajo, su primer single de adelanto, suena delicioso, rítmico y molón, poniendo a la sala a bailar. Y llega la mezcla de discos, enlazando "La Casa Del Blues" con el primer corte de la noche sacado de su primer LP, "No Quiero Llorar", que suena extremadamente intenso, nos gustó mucho a todos los presentes.

A partir de aquí siguió la combinación de canciones de ambos LP's, primero con "El Sueño Americano", donde Fernando se quita otra camiseta y se queda sin mangas, mostrando tatuajes. Pero con su buen hacer logra que no echemos mucho de menos al gran dragón de la espalda de Nici, esto es una nueva SECTA y él lo está haciendo bien. Tanto en esta canción como en "Plan B", la guitarra de Ger brilla con luz propia, mientras Juan Pablo Cotera en la guitarra rítmica, Pelayo Vázquez en el bajo y Pablo Pravia en la batería no solo dan intensidad a sus instrumentos, sino que aportan coros muy intensos. Ger empieza a mezclarse entre el público, algo que hará varias veces, y ¡oh! Se quita la camiseta, parece que no puede haber un concierto de los avilesinos sin alguien mostrando chicha, y no seré yo quien ponga pegas.
La sugerente "Dame Tu Miel" suena de nuevo potente y divertida, los cinco músicos parecen estar divirtiéndose más que nunca. Y, justo después de que Ger presente a Fernando con bonitas palabras, la locura se desata con la unión de "Panzer" y "Electroshock", rivalizando en potencia y agresividad sin olvidar marcar bien las melodías. Puro Hard Rock bailón y cañero, que todos disfrutamos muchísimo, sobre todo algún querido fan loco que tenemos en León, destroza-baquetas y abraza -guitarristas, que, para variar, dejó a los asturianos sorprendidos y hasta emocionados. Tras una hora intensa, el final llegó demasiado pronto con "Nada Nos Va A Parar", un fin de fiesta intenso y animadísimo. Nos habría gustado tener más, pero el reloj se imponía y había que acabar.

Gran concierto de SECTA otra vez. Toca hacer borrón y cuenta nueva, aunque sea con canciones ya conocidas. La prueba con nuevo cantante fue superada con buena nota. SECTA sigue muy viva y con toda la energía y calidad de siempre. A seguir trabajando, que los fans queremos más. Muchas gracias a vosotros y a THE CORZOS por la gran entrega en vuestras actuaciones, y, por supuesto, a la sala Black Bourbon, encabezados por nuestra querida Patry, por acogernos tan bien como siempre.










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