📝 Larry Runner.
Son sevillanos, y eso, en esta casa, es motivo de enchufe. Tenemos buenas razones para ello y sería largo de explicar, además de que no viene al caso. Te tema es que Balsa de Piedra tiene nuevo disco. Se titula "Vanitas" y lo ha publicado The Fish Factory, lo cual aquí también puntúa. Tenían todas las papeletas para ser entrevistados, eso y la llamada de nuestra amiga Rosa, claro. Nos pusimos en contacto con Juan Ríos, vocalista de la banda, y esto es lo que dieron de sí mis preguntas.
- ¿Hola Juan, cómo estás? ¿Cómo te sientes ante la salida de "Vanitas", vuestro nuevo disco con todo lo que conlleva?
- Buenas tardes. Encantado de saludarte, Larry, y de saludar a todos los lectores de Diario de un Metalhead.
Estamos muy contentos y emocionados con la salida de nuestro nuevo álbum y con la acogida que está teniendo. Después de tanto tiempo trabajando en él, y todas los momentos por los que hemos pasado en el transcurso, es una alegría muy grande haberlo culminado y poder compartirlo con el público. Una obra nueva es siempre señal del buen estado de salud de una banda, así que, muy felices y expectantes por esta nueva etapa.
- "Vanitas" se siente más como una obra completa que como una colección de canciones. ¿En qué momento tuvisteis claro que este tercer disco debía plantearse como un álbum conceptual?
- Es algo que surgió de forma natural desde las primeras composiciones del álbum. Ya lo habíamos hecho anteriormente con el tema de la muerte en "Et in Arcadia Ego" y con el tema de la fe en "Soror Tenebrosa". Estos conceptos se presentan como leitmotiv que salpica toda la obra, a veces de forma directa, como podemos escuchar en el tema que da título al álbum y otras de forma más tangencial. Creemos que aporta entidad al trabajo y de algún modo, ubica unas canciones dentro de un marco narrativo por donde el oyente va a transitar como si de un viaje se tratara.
- El disco gira en torno a ideas como lo efímero, la identidad o el paso del tiempo. ¿Qué os llevó a explorar precisamente esos temas?
- Son cuestiones universales y atemporales lo suficientemente abiertas como para poder abordarlas desde distintos puntos de vista. A la hora de escribir letras, intentamos evitar esquemas demasiado rígidos, y temas como la identidad y el paso del tiempo son contenedores que nos permiten hablar de muchos otros planteamientos existencialistas, tan acordes a la identidad de la banda.
- Desde vuestros inicios en 2017 hasta hoy, ¿sentís que "Vanitas" es el reflejo más fiel de lo que es Balsa de Piedra?
- "Vanitas" es lo que somos a día de hoy y una consecuencia de todos estos años de trabajo. Este año se cumplen 10 años desde que se plantara la semilla de Balsa de Piedra, con unas bases que sirvieron para arrancar el proyecto, pero que siempre supimos que estaban ahí para ser derribadas.
Cuando no hay nada escrito, cuando algo está por nacer, tendemos a proyectar una imagen subjetiva que de cómo queremos que sea, o en nuestro caso, que suene. No es hasta que la música empieza a dar las primeras señales de vida cuando entablas un diálogo con tu obra y escuchas las necesidades de esta. A veces es ella quien guía y otra es uno mismo quien la lleva al destino. Y como un niño abierto al mundo, se llena de vida y de identidad.
- A nivel lírico, hay un equilibrio muy interesante entre lo simbólico y lo directo. ¿Cómo es vuestro proceso a la hora de construir las letras?
- Sí, es algo consciente e intencionado. A veces tenemos tendencia a hacer letras demasiado crípticas y en este álbum nos dimos cuenta de que hay ciertos temas que demandan un lenguaje más directo, porque se está hablando desde las vísceras y no tendría sentido decirlo de otra manera cuando en realidad lo que te sale del corazón es “¿Por qué esta soledad que siento dentro de mi pecho cuando no estás?”
Es un ejercicio de honestidad que tiene que ver con lo que mencionaba antes de la música como algo vivo y algo que responde a sus propias necesidades.
Cuidamos muchísimo el apartado lírico porque consideramos que todo tiene que estar al mismo nivel y porque tenemos la suerte de ser hispanohablantes y defendemos nuestro idioma como gran generador de literatura y pensamiento.
- Musicalmente hay una sensación muy clara de espacio, de saber cuándo tocar y cuándo callar. ¿Ha sido difícil llegar a ese equilibrio?
- Me alegra que esto se note porque creo que es significativo de que, a pesar de ser cinco miembros los que aportamos y plasmamos nuestras ideas, funcionamos como una banda cohesionada, libre de egos y consciente de que la canción luce cuando escuchamos lo que ella misma demanda.
Supone un ejercicio de abstracción para intentar ponerse al otro lado de la creación. Como autores, es fácil dejarse llevar por las pre concepciones que uno tiene sobre su obra, pero es necesario adoptar diferentes posiciones: la tuya propia, la de oyente ajeno, la de tu compañero que te dice “por aquí” y sobre todo, la de la propia canción.
- Las guitarras en este disco parecen trabajar más desde la atmósfera que desde el riff directo. ¿Cómo ha sido ese enfoque a la hora de componer?
- Moisés y Ángel son dos excelentes guitarristas, no solo por su destreza con el instrumento sino por la sensibilidad a la hora de tocar y de componer. Se entienden a las mil maravillas porque ambos son personas inteligentes y dialogantes. Nuestra música se presta con facilidad a esas atmósferas sugerentes y expresivas que hablan por sí mismas. Cuando es necesario, el riff brilla, como por ejemplo en "Soma" o en "Estatua de Sal", pero otras veces, las guitarras se comportan como una voz capaz de transmitir sensaciones.
- Hay una base rítmica muy hipnótica, casi como un latido constante durante todo el álbum. ¿Qué importancia le habéis dado al ritmo dentro del concepto general?
- Raúl es un gran músico, con una gran intuición y humildad. Sabe qué necesita la canción en cada momento y está siempre abierto a explorar nuevas formas de expresión con su instrumento. Crea unas líneas de bajo que respiran con naturalidad dentro de la canción, yendo desde lo más sutil hasta lo más elaborado.
Manuel, por su lado, entiende la batería de una forma muy innata, quizás porque también es compositor y sabe integrar de manera natural su instrumento. Además tiene una forma de tocar muy reconocible y es marca de identidad del sonido de Balsa de Piedra.
Aunque siempre llegan a buen puerto, a veces son como el perro y el gato, pero es lo que tiene tocar con amigos de toda la vida.
- La voz se mueve en un terreno muy emocional pero sin caer en excesos. ¿Cómo habéis trabajado la interpretación vocal en "Vanitas"?
- Esta era una asignatura pendiente y que he querido trabajar especialmente en este álbum. A veces, la falta de tiempo y la precipitación han deslucido ciertas grabaciones y para este disco tenía claro que quería interpretar cada canción y cada parte con la intención que requería. He intentado ir a la almendra de cada tema y centrarme más en las posibilidades expresivas que en los lucimientos técnicos.
Aunque llevo más de 20 años cantando, continúo explorando y aprendiendo sobre mi instrumento: las inflexiones de la voz, la respiración, las calidades, los arranques, los remates, las distorsiones vocales, etc. Me parece muy interesante este trabajo para un cantante y creo que, junto a un buen trabajo técnico, enriquece la obra de manera absoluta.
- Vuestro sonido bebe del gothic, el doom y el darkwave, pero a la vez suena más propio. ¿Sentís que habéis encontrado ya vuestro sonido definitivo?
- Esas referencias están presentes, pero no son las únicas. Somos cinco integrantes y cada uno viene con su arsenal de influencias que no hace falta mencionar, pero que afloran a la hora de componer. El sonido de la banda se va forjando a partir de esa conjunción de ideas y bagaje musical que cada uno tiene. De forma natural y sin seguir una línea editorial definida, se va conformando la identidad de Balsa de Piedra.
Estamos muy satisfechos con el sonido que tiene la banda, porque creo que, sin haber inventado nada, hemos creado algo reconocible, honesto y coherente con nuestra historia. Pero no consideramos que se trate de un objetivo, sino de una etapa que coincide con todo lo vivido hasta ahora y con quienes somos a día de hoy.
- "Vanitas" no parece un disco pensado para la inmediatez. ¿Os preocupa cómo puede encajar en un contexto donde todo se consume cada vez más rápido?
- No nos preocupa en exceso porque no creemos en esa competencia con la música de “consumo rápido”. De todas formas, habría que definir cuál es esa música. Siempre ha habido canciones directas, hechas con el objetivo de cantarlas, bailarlas o acompañar mientras haces otras tareas. Todo tiene su momento y todo se puede disfrutar. Incluso en el catálogo de Balsa de Piedra tenemos canciones que encajan más con los patrones canónicos en cuanto estructura y melodía. Si alguien viene a un concierto nuestro podrá comprobar que el show está diseñado buscando ese equilibrio entre lo directo y lo introspectivo, canciones que invitan a saltar y otras que son más para balancearse mientras viajas.
- ¿Hay alguna canción del disco que sintáis especialmente representativa del concepto global o que haya marcado un punto clave durante la composición?
- El trabajo de composición ha sido largo. Hemos tenido muchas ideas, algunas se han materializado en canciones completas y otras se han quedado por desarrollar. Lo que sí es cierto es que desde las primeras composiciones notamos que íbamos en la dirección en la que queríamos ir en cuanto a evolución y consolidación del sonido de la banda. En el álbum podemos encontrar canciones más ortodoxas, como "In Vino Veritas" o "Estatua de Sal" y otras con mayor desarrollo como "Soma", "La Caverna" o "Alter Ego", donde el universo de Balsa de Piedra se expande en términos de expresividad. Como se ha mencionado alguna vez, funcionan como actos que se complementan para entender la totalidad de la obra.
- La firma con The Fish Factory marca un nuevo paso en vuestra carrera. ¿Qué esperáis de esta nueva etapa?
- Venimos de dos trabajos previos autoeditados donde notábamos que el alcance estaba limitado. De cara a este tercer trabajo era el paso lógico y más responsable si queríamos que el álbum tuviera mayor difusión. Cuando hablamos con The Fish Factory, nos encantó el trato que nos brindaron y la comunicación con ellos ha sido siempre muy clara y frecuente.
Esperamos llevar nuestra música a todos los rincones posibles, tanto de España como del extranjero y seguir creando música y creciendo como banda.
- Si alguien se acerca por primera vez a Balsa de Piedra con “Vanitas”, ¿qué os gustaría que encontrara… o que se llevara después de escucharlo?
- Pues nos gustaría que apreciara el trabajo y el cariño que hemos puesto en este álbum, que conectara con nuestro sonido, que olvidara las etiquetas y disfrutara de un disco lleno de matices. Y por último, que se animara a vernos en directo, ya que prometemos ofrecer un concierto sin artificios, donde la música es la protagonista, donde reivindicamos el concepto de espectáculo de rock y del que seguro se llevará un buen recuerdo.
https://www.facebook.com/balsadepiedra
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