martes, 28 de julio de 2026

Vientos de Cambio. HELLFEST 2026. Clisson, Francia, 19.06.2026. Crónica (2/4).


📝 Alejandro Rochu & Anabel Montes.
📷  Hellfest.

Comenzaba la segunda jornada de festival, y por suerte, a pesar de ser un día muy soleado, las temperaturas no llegaron a los extremos del año anterior (o de lo que sufriríamos el último día del presente año). 


La mayoría de la expedición se lo tomó con calma ese día hasta bien entrada la tarde, salvo para entrar a ver a Die Spitz al mediodía, en el caso de algunos. En el mío personal (Rochu), además de entrar a esa hora, aprovecharía y ya me quedaría un rato más esperando para quitarme una de esas espinitas grandes que me acompañaban desde siempre. 

DIE SPITZ (Rochu)

Acudimos a la WARZONE con un sol de justicia a eso de la una y media de la tarde (por consejo de unos amigos allí presentes), que habían visto a este cuarteto femenino de rock en el Primavera Sound, y decían que eran la leche. Esta banda de Texas hace una mezcla de grunge, rock alternativo, punk, y tienen un show muy fresco y con mucha energía, pero que queréis que os diga, creo que les faltan muchos kilómetros y muchas horas de navegación.  El show estuvo plagado de fallos técnicos tanto desde la mesa de sonido, empezando por las voces y las guitarras prácticamente desaparecidas en el comienzo, como fallos a veces muy notorios de alguna de las músicas. Decían que alguna de ellas había estado o estaba enferma en esos días, con lo que algo seguro que afectó, y hay que ser justos y decir que son muy jovenes, y que no van para nada en la mala dirección. Les seguiremos los pasos.

Die Spitz

CONJURER (Rochu)

De ahí, hice una pasada para ver un buen rato a esta banda inglesa de sludge metal, que conocía muy poco, pero sabía que venían con una buena fama. Gran actuación la media hora que los disfruté, sonidos profundos, músicos con mucha técnica y además con letras y mensajes constantes cargados de una alta significación política y social. Tuvieron un sonido potente y que fue de menos a más en cuanto a la calidad, pero hay que decir que para cuando abandoné el Valley, aquello estaba ya reventando a base de bien. Típico descubrimiento de este escenario, donde una banda te agarra y te manda a viajar por la vía rápida. 

QUEENSRYCHE (Rochu)

Llegaba el motivo real por el que entré pronto en esta jornada, el problema es que lo hice sin crema solar (muy astuto, Rochu), con lo que durante tres conciertos estuve expuesto “a pelo” a un sol abrasador, jodiendo todo el buen hacer del resto de la semana. Me esperaban dos días de mucha precaución y bastante dolor de hombros…PAREZCO NUEVO!! 

Sea como fuere nada iba a estropearme la ilusión de poder ver por fin a Queensryche, grupo que se me resistía tanto en su formato “original”, como en el formato de Geoff Tate en solitario, y que por suerte entre 2025 y 2026 he conseguido ver ambos. Bolazo de los norteamericanos, uno de los primeros grupos de metal progresivo y que siguen teniendo ese aura de la época dorada. Mucha gente joven (y no tan joven), no sabe que esta banda vendió más de 20 millones de discos, y que encabezaba festivales, siendo una de las grandes bandas mundiales de la segunda mitad de los años ochenta y principios de los noventa. Despidieron a Geoff en el 2012, uno de los mejores cantantes de la historia  (pues acabaron literalmente a hostias), pero no dudaron ni un segundo en contratar inmediatamente a un tío quince años más joven, pero con unas cualidades que no envidiaban a las de Tate, un tal Todd La Torre. Tenía ganas de ver en directo la talla de la banda, de la que tenía pocas dudas, pero sobre todo ver si Todd es ese cantante en directo que todos dicen. Quiero recordar que cuando vi el año pasado a Tate en directo quedé asustado de la calidad de su voz a sus sesenta y siete años, y que para mi siempre será el cantante de la banda, pero una vez visto a Todd, buf, no se como decirlo, si alguien debía sustituir a Geoff tenía que ser él. Cierto que tiene cincuenta y dos años, pero es que el tono, el estilo, la pose, son los del Tate de esa época o mejor. Subidón con todas las letras, no pude parar de cantar todos los temas, y el sonido fue muy bueno para la hora que era, muy nítido y suficientemente potente para disfrutarlo desde cerca del escenario. La pena fue tener solo cuarenta y cinco minutos de actuación que se me pasaron volando. No es justo poner a esta banda a las tres de la tarde en el Main 1 teniendo bandas como Ultra Vomit (una hora y diez minutos!!!) para cerrar el día en los escenarios grandes…PUTAS FRIKADAS JODIENDO CONCIERTOS DE VERDAD!

Dying Wish

DYING WISH (Anabel)

Empezaba mi jornada en el WARZONE, pues tenía muchas ganas de ver en directo a  este grupo de buen metalcore. Sonaron muy contundentes los estadounidenses, llenando el ambiente con riffs aplastantes y una buena dosis de violencia. Lo único que no me convenció del todo fue la calidad de las voces limpias de Emma Boster; en los discos me encanta su gran registro, pero en este concierto al menos, me parecían muy forzadas, y muy lejos del nivel que muestran en sus grabaciones. Sin embargo, nada se puede reprochar de sus voces guturales, que fueron increíbles, ni en la energía que desprende la banda durante todo el show. Comenzaba bien la jornada, con un buen chute de intensidad y con una sobredosis de motivación.

MOL (Anabel)

Me pasé por el Temple para escuchar algunos temás de los daneses MOL, ya que me encanta el estilo blackgaze, aúnque debo admitir que es un tipo de música que disfruto más en casa para captar bien todos los matices. A pesar de todo, me maravillaron las cinco canciones que les escuché tocar. La combinación de voces emotivas y los agudos desgarradores generaron un ambiente muy profundo, especialmente cuando el cantante bajó a la pista y se puso a cantar rodeado del público, que es una técnica que siempre funciona para conseguir conexión con la gente y para poder transmitir más emociones. Buen show.

Mol

SYLOSIS (Anabel)

Hacía mucho tiempo que no veía a Sylosis, así que no lo pensé y fui con paso firme hacia el Altar Stage. Dentro de la carpa había un ambiente bastante irrespirable por las altas temperaturas y por la multitud de personas presentes, pero eso no evitó que disfrutáramos del conciertazo que los británicos llevaron al Hellfest. No dejaron de sonar uno tras otro sus temás con toques de thrash agresivo,con  esas melodías rápidas y sombrías más propias del death melódico y con su metalcore distintivo. No dejaban tiempo para la charla, e iban sin descanso entre una canción y otra. Tuvieron un sonido notable, donde se reconocían perfectamente las complicadas melodías habituales de Josh Middleton, sin perder esa potencia y esa rabia habitual de sus shows. Fue muy curioso que, teniendo cincuenta minutos de actuación, no tocaran absolutamente ni un tema de la vieja escuela, pasando completamente de sus cuatro primeros y más aclamados discos. Estaba claro que venían a presentar su The New Flesh, pero no estaba de más un guiño para los fans después estar diez años sin pisar Clisson.

Sepultura

SEPULTURA (Rochu)

Me dolía especialmente este solape, pues con SYLOSIS coincidía la supuesta despedida de SEPULTURA. Digo supuesta porque sigo sin creer que no vaya a haber una reunión posterior con los Calavera. No me veo a Kisser yéndose a su casa, a pesar de que tengas otros proyectos, y no veo a ambos clanes rechazando el pelotazo económico del retorno. Tengo otras especulaciones para pensar en ello, pero no vienen al caso. Había visto a ambas bandas en los últimos dos años, pero claro, teóricamente a Sylosis podré seguir viéndolos así que me decidí por los brasíleños. Otra motivación fue la de poder ver en directo a Nekrutman a la batería una vez más, que es como ir ver el circo del sol, que animalada.

En cuanto al concierto la sensación que me dejó fue agridulce. El año pasado los pude ver en un show de una hora y cuarenta minutos, no fue el mejor show que he visto de ellos porque el sonido no estuvo realmente bien, pero el setlist fue antológico para despedir a la banda. Aquel día dieron repaso a toda su Carrera, y aún con todo se dejaron muchos clásicos de la vieja escuela. Pues imaginaos este año con solo cincuenta minutos, y además con temás que sobran completamente siendo una despedida tan corta…pues eso, un bluff. El sonido estuvo bien, pero fue imposible animarse con tan poco tema clásico. Me arrepentí bastante de no haber ido a Sylosis, si bien me alivió saber que allí Middleton había optado por tocar todo lo nuevo y dejar de lado también los temás de su época dorada.

CEREMONY (Anabel)

Mi yo de veinte años se emocionó enormemente al ver en el cartel del Hellfest que tocaban los Ceremony, ya que los escuchaba hasta aburrirme allá por 2008/2010, para luego convertirse en uno de esos grupos que había dejado en el cajón sin motivo específico. Fui a la Warzone con mucho entusiasmo, pero juro que estuve confundida por un tiempo porque no sabía si me había equivocado con el horario del line-up. Obviamente que es mi culpa, porque me quedé con los discos de "Violence, violence", "Still nothing moves you" y "Rohnert Park". Estaba lista para oír powerviolence hardcore y punk, pero como no había seguido la evolución del grupo ni escuchado temás nuevos, me topé con una banda que recordaba a The Cure. No me malinterpretéis, las canciones estaban bien y la banda suena sólida, pero no eran lo que tenía en mente y me desconcerté un poco. De todos modos, es genial encontrarte con estas sorpresas, y retar un poco esa zona de confort en la que a veces nos encorsetamos.

HELLOWEEN/DECAPITATED (Rochu)

Después de los brasíleños solo tuve que caminar unos pocos metros para encontrarme delante de los reyes del Happy Metal alemán. Es digno de mención que este año fue muchísimo más cómodo que en las últimás ediciones moverse por el recinto, y estar en los conciertos más potentes hacia adelante; yo estoy convencido que este año no se apuró tanto con el aforo del festival, y es de agradecer.

Me quedé con Pela, mi “amigón”, para ver unos cuarenta y cinco minutos de concierto, más o menos la mitad, para luego salir zumbando para el siguiente solape. Helloween siguen sonando bien, Kiske poco a poco vuelve a pillarle el ritmo a esto, porque le costó arrancar para mi gusto hace unos años en la reunión, y el bueno de Deris sigue sorprendentemente siendo el salvador en las voces, solucionando donde no pueden llegar Kiske o Hansen. El resto de la banda está impecable con sus instrumentos, y sigue siendo un grupo que hace que la gente cante y baile como el primer día. Siempre te sacan una sonrisa y es de agradecer.

De ahí nos fuímos corriendo para llegar al ALTAR y ver a Vogg y a Rasta, líderes de los polacos Decapitated, una de las mejores bandas death metal técnico que se pueden ver en directo en la actualidad. Sencillamente arrasaron con todo a su paso. Un sonido demoledor, base rítmica sólida, guitarras afiladas y bien empastadas, y un show sin fisuras que no te suelta en toda la actuación. Una pena que se pase la hora de actuación tan rápido. De verdad, no os los perdáis cuando tengáis ocasión.

ROTTING CHRIST / MALEVOLENCE (Anabel)

En este festival de los solapes, había decidido no verles porque ya los había visto hace dos años. Sin embargo, como estaba saliendo del Altar y el Temple Stage está literalmente pegado, al final me quedé a escuchar tres canciones. Me flipa el black metal melódico machacón de los griegos, así como su herejismo anticristiano, así que tengo debilidad por ellos. Como dice la introducción de su canción "Fire, God and Fear": "Los que te hacen creer en las incertidumbres, pueden hacerte cometer atrocidades". Me fastidió tener que marcharme, porque estaban sonando muy gordos los Griegos, pero no quedaba otra, así que me alejé a la carrera mientras el Temple continuaba estallándo con el público entregadísimo.

Llegué a Malevolence a los veinte minutos de empezar, pero MADRE MÍA! La que se había armado en la Warzone: era un espectáculo de circle pits, walls of death brutales, brazos y piernas por todas partes, mientras sonaba su aplastante metalcore que arrasaba con una calidad de sonido desmesuradamente buena. Vaya por delante que puede que fuera el grupo al que más ganas tenía de ver, ya que era mi primera vez. Alex Taylor es un frontman que sabe entretener al público no solo a través de su potente voz, sino también mediante su carisma. Al oír los acordes de "Keep Your Distance", lancé mis cosas a un par de amigos y me metí en uno de los circle pits más más grande toda mi vida, del que salí como pude, solo para volver otra vez a la carga para hacer crowdsurfing sobre otra gente, que a su vez también hacía crowdsurfing, mientras sonaba el temazo “On Broken Glass”. Una auténtica locura. La energía y la conexión de los británicos con el público fue de lo más grande que recuerdo en este escenario en años. Terminaron creando un circle pit alrededor de la mesa de sonido, utilizando todo el recinto, en uno de esos momentos que te quedan guardados para siempre. BOLAZO.

Iron Maiden

IRON MAIDEN (Rochu)

Ahí estaba, listo para ver a la mejor banda de todos los tiempos tres veces en menos de veinte días. De nuevo con la ilusión del crío que los vio por primera vez hace ya treinta años. Con estos tres shows creo que llego o supero la veintena de veces, pero nunca me cansaré de verlos. Había dos o tres motivaciones extra esta vez. La primer era ver si Simon Dawson había mejorado, después de empezar el año pasado con más sombras que luces, en la primera parte de esta gira Run for your Lives. La mejoría ha sido aplastante, va con mucha más confianza, los brakes son iguales  que los de Nicko y su ritmo con el ride o el HiHat ya se va pareciendo más a lo que hacía el bueno de McBrain, pero sin llegar a hacer lo que hacía el célebre batería cuando estaba bien; y es que a fin de cuentas el estilo y las composiciones eran suyas, nadie las va a hacer como él. La segunda era ver por primera vez en mi vida en directo, la única canción que han modificado en el setlist, Infinite Dreams. Una de esas canciones antológicas que todavía no había disfrutado y que gocé en cada una de las tres citas en las que he estado este verano, Clisson, Viveiro y Lisboa. Junto con las tres The rime of the ancient mariner, y lo propio con las Seventh son of a seventh son, puedo decir que alcancé momentos que dificilmente se podrán repetir. Canciones técnicas tocadas a la perfección, con un nivel que parece imposible para estos tíos que rozan los setenta años ya. Lo de Dickinson en cada una de las actuaciones ya clama al cielo. Empiezo a dudar de si es posible cantar así o si hay truco, porque es simplemente acojonante lo que hace a su edad. Esto viene a colación de la tercera inquietud de esta gira, que era ver si el sonido seguía como el año pasado en Madrid y Lisboa, donde no estuvo a la altura y no fue a lo que nos tienen acostumbrados  la banda de Londres. Se nota que el año pasado era inicio de gira, que no estaban muy rodados y que faltaban apretar algunas tuercas, porque lo de este verano está al alcance de muy pocos o de ninguno. Que no nos falten nunca.

Malevolence

BLOOD INCANTATION (Rochu y Anabel)

Llegaba el colofón a un día intenso y maravilloso, y nada mejor que con una de las bandas más esperadas del festival. Por fin íbamos a ver a esta banda norteamericana, con poco más de diez años de existencia, pero que se ha convertido en grupo de culto con su Death metal mezclado con unas atmósferas indescriptibles. Solo puedo decir que vaya musicazos y vaya sonido, por fin el ALTAR volvía a tener el nivel de las grandes ediciones. Solo pudimos ver casí la mitad del concierto, debido a un inesperado problema personal, pero por suerte pudimos verlos  en su totalidad en Viveiro. Sonar sonaron igual de increíbles en ambos festivales, así que damos por hecho que el resto del concierto siguió por la misma línea. No veo la hora de que hagan una gira europea para verlos en una sala tipo Santana en Bilbo. Podría ser la gira del año en su género, ahí lo dejo.

Finalizamos esta segunda jornada un poco antes de tiempo, pero es que ya se iba haciendo todo cuesta arriba!! 

Continuará….

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