martes, 22 de septiembre de 2026

Música honesta. DIAMOND DOGS. Gijón 19.09.2026. Crónica.


📝 Larry Runner.
📷 MarFu.

Varias eran las opciones de disfrute de música en vivo el pasado fin de semana. Opté por una internacional y más difícil de ver. Diamond Dogs visitaban la Sala Albéniz de Gijón y la invitación era irrechazable.


La Sala Teatro Albéniz presentó un fantástico ambiente, aunque lejos del lleno. Un muy buen público, entrado en años, disfrutó del show de los suecos en plenitud, sin empujones, sin excesos, entregados a la banda y disfrutando de la mejor y más intensa versión que la banda te puede ofrecer.

Nos recibió el sexteto al ritmo del violín del genial Robert Damberg, multiinstrumentista que no paró de cambiar de instrumento a lo largo de la extensa velada, en la que el grupo nos ofreció hasta veinticinco canciones. Una barbaridad que arrancó, como digo, con ese violín lanzando “The Golden Age of Rock and Roll”, a la que siguieron “Honked!” y “Stop Barking Up the Wrong Tree”. Muy buena puesta en marcha, con su teclista Henrik “The Duke of Honk” Widén luciéndose totalmente espatarrado tras su instrumento.

“Sad to Say I'm Sorry” trajo aires de salón americano al Teatro. Una de mis favoritas, con ese estilo que tanto me recuerda a mis amados The Quireboys, el grupo que hizo que en su momento me fijara en Diamond Dogs. Fue como ponerle una pausa para coger fuerzas antes de la intensísima “Bound to Ravage”, tema que habría sido para despeinarse, algo que habría sucedido de no ser por tener que ponerme luego al volante. Sí, me faltaron cervezas para pasármelo un poco mejor. No se puede ser responsable en esta vida si la quieres disfrutar a tope. Temazo, con un Federico Da Costa a la batería demoledor.

Entramos entonces en una fase de concierto cargada de espíritu folk, una parte en la que el violín de Robert, sin duda alguna, brilló por pleno derecho. “My Heart Is a Cold Case” fue la primera de cuatro canciones que Sören “Sulo” Karlsson interpretó sentado y tirando de guitarra acústica. “Anywhere Tonight” fue la última de las cuatro canciones inyectadas de aire irlandés que despacharon, aquí con Robert ya a la guitarra. Les acompañamos en la canción a grito pelado, cantando un “Anywhere Tonight” que personalmente me trasladó al Azkena vitoriano. Una maravilla.

Pausa para la hidratación de Sören, que abandona el escenario para que el bajista Leif Sundin tome el micro en el cover de Lennon, “Jealous Guy”, antes de volver a una parte de homenaje a su admirado Little Richard. Cayeron de una tirada “King of Rock and Roll”, “True Fine Mama”, “Hey, Hey, Hey, Hey” y “Send Me Some Lovin'”. Dan ganas de retomar los discos de los 50 que tengo en la guantera del coche. Lo haré seguro.

“Valentina (Queen of Broken Hearts)” nos devolvió a sonidos más modernos y al brillo de las teclas de The Duke, y a un despatarre de solo por parte de Tobbe para entrar en la parte final ya del show. “Raised a Holler” sonó mejor con el violín que con saxo.

La verdad es que lo de sustituir el saxo en los temas por el violín le da un aire a la banda que personalmente yo no imaginaba. Tener a un tío en la banda como Robert Damberg, que alternó las cuerdas del violín con la mandolina, con las de la guitarra y hasta tiró de armónica, es un lujo. El solo que se marcó al violín en “When the Morning Comes to Get Me” fue alucinante.

Se fueron para hacer el paripé y volver con el bis, que fue largo. “Desperate Poetry” sirvió para este arranque final, en el que nos colaron una última visita a la música de Little Richard con “Bama Lama Loo”.

Cerraron con “Crooked Crutch” y nos dejaron a todos con caras felices. Ojalá todos los conciertos que vemos fueran de verdad así de buenos. Así de reales. Así de sinceros. Así de orgánicos. Sin trampas. Solo música de verdad. Ojalá no se pierda nunca el verdadero espíritu del rock n’ roll.

Line Up de la noche:

Sören “Sulo” Karlsson — voz y guitarra acústica
Henrik “The Duke of Honk” Widén — teclados
Tobbe Fall — guitarra
Robert Damberg — guitarra, mandolina y violín
Leif Subdin - bajo y voz
Federico Da Costa — batería

© Diario de un Metalhead 2026.

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