jueves, 24 de septiembre de 2026

A pelo. ADGAR. Oviedo, 19.09.2026. Crónica.


📝 📷 Jorge López Novales.

El pasado 19 de septiembre tuvo lugar un concierto de Adgar, correspondiente a su nueva etapa tras unos cuantos años de silencio.


Intentar aparcar en las inmediaciones de la sala Gong se convirtió en un infierno. Me recuerda por qué odio San Mateo. Soy el Grinch de todas las fiestas. Unos treinta minutos dando vueltas para hacer lo que normalmente hago en cinco o diez minutos. 

Estuve a punto de marcharme. Mi paciencia y yo tenemos serias diferencias.

La banda vino a pelo a presentar su “Máscaras y demonios”.

¿Cómo les fue?

El nuevo cantante de la banda se llama Asier Roma. Se da la circunstancia de que Dani G., quien grabó las voces en “Máscaras y demonios” —y además le dio un sonidazo en estudio—, no puede unirse a esta gira.

Según entré, eché un vistazo a un setlist de veintiún temas. Un buen repaso de su historia que daba para casi una hora y media. Hubo algún momento para lucirse, con solos de guitarra y bajo. Tuko me dijo que no habían tenido tiempo para nada más. Joder, con poco más ya casi tocan todos los temas de su discografía.

Vamos por partes.

Se entiende que Roma no haya aprendido todos esos temas y que tenga que leerlos sobre la marcha. Eso no significa que no tenga que estudiar cómo interpretarlos. Cualquiera podría leer una letra que tiene delante. Ya con eso se nota el trabajo que ha hecho para integrarse en la banda en el poco tiempo que ha tenido.

Para aumentar la dificultad, teníamos temas de todas las épocas. Tesituras vocales bestiales. Ahí estaba la animalada de “Eternamente joven”. Un tema que, según lo escuchabas originalmente, parecía fácil. Los cojones. Y temas más clásicos —destroza gargantas— que se guardaron para el final.

Roma no se encontraba físicamente bien de por sí. Tuvo que hacer un sobresfuerzo. ¿El resultado? Mucho más que aceptable. No aflojó, aunque podía haberlo hecho. A pesar de no ser un vocalista estrictamente powermetalero, demostró versatilidad y supo unificar el registro para todos los temas de esta noche.

Esto era lo complicado. Sonar mejor se puede arreglar con carretera y ensayos. Un mal vocalista se carga directamente un concierto.

Y volvimos a los solos melódicos llenos de música clásica de Javi Ochoantesana. Estrujó su Fender Stratocaster Yngwie Malmsteen Signature y nos evocó incluso a Paganini. Tuko iba a la zaga con su guitarra. Bien compenetrados con Diego Saiz “Sephi” y Javier Murga a la batería.

El sonido fue de menos a más.

Si vocalmente teníamos un setlist exigente, a nivel instrumental teníamos temas a toda velocidad, revientaparches y cuerdas. Solo hubo un pequeño respiro en la balada “Esa triste mirada” y un medio tiempo “La huida”.

Cuando piensas que esto no puede superarse, llega el clímax para cualquier fan de Adgar: “Rosa con Espinas”, “Puños de acero” y “Ángel Negro”.

Salieron airosos.

Gracias, Adgar, por recordarme los tiempos en los que volví a disfrutar de la música en directo. Me habría gustado ver la Sala Gong con un mejor aspecto de público.

© Diario de un Metalhead 2026.

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