📝 Larry Runner.
Escribir sobre una banda cercana es toda una responsabilidad. Y no es tarea fácil, ni mucho menos. Es mucho más fácil atreverse con un disco venido de la otra punta del mundo que enfrentarte a un teclado para tener que hablar sobre un grupo local al que sabes que te vas a tener que cruzar tarde o temprano.
Es todo un compromiso y no conozco a ningún redactor que le guste. Ha habido grupos de bandas locales de los que hemos obviado hablar porque a pesar de no esperar que inventasen nada, tampoco musicalmente nos parecían no estar a la altura. Y no quieras para los demás lo que no deseas para ti. Si no nos gusta, no escribimos sobre ello. No tenemos ninguna necesidad de machacar al personal, más aún cuando todos sabemos que los protagonistas no son profesionales y se dedican a esto por pasión. Vale, no te damos cancha, no te vamos a promocionar, pero tampoco te vamos a dar de palos. En tu grado de inteligencia estará el entender si tu música tiene calidad o no para nosotros. Ojo, quizás estemos equivocados, el disco sea la hostia y nosotros no lo veamos, pero si no nos gusta, ni siquiera escarbando por ser tú, mejor lo dejamos. Y tranquilo, hasta Cañita Brava ha logrado triunfar en este país.
Es por ello que cuando Alberto Guerra, vocalista de Mesenktet me entregó en mano este Kairós, en el Resurrection Fest me puse casi a temblar. A saber qué me estaba llevando a casa, porque probablemente los gustos musicales de Alberto y sus compañeros estén a años luz de los míos, y a saber qué me iba a contar y cómo lo iba a poder expresar.
Mesenktet, para el que no le suene, son una banda con sede en Gijón, que tras muchas vueltas, idas y venidas, que por aquí nos hicieron pensar que no iban a hacer nada serio, han publicado por fin este disco con el título de Kairós.
Sí son un grupo raro, raro de cojones. Es difícil etiquetarlos, algo muy malo cuando tienes que hablar de un grupo. Y es que ellos hacen una música que fusiona elementos musicales del metalcore, deathcore, hardcore, groove, nu metal ... Todo ello da paso a unas composiciones donde sin perder melodía, muestran una buena carga de agresividad pero también quizás de melancolía.
Desde el comienzo instrumental de "Mandjet" hasta el cierre un tanto peliculero de "Mesenktet", el disco navega por partes muy contundentes, atmósferas oscuras y una buena carga emocional.
Tengo que decir que el disco me ha sorprendido. Esperaba un álbum cargado de moderneces y sin embargo me he topado con un disco muy orgánico, donde solo el sonido de la batería deja vislumbrar algo más la tecnología.
Es más que sorprendente y casi diría que único, el trabajo a las voces, con un contraste brutal entre guturales, otro tono más chillón que no sabría definir y voces limpias. Ellas casi marcan el ritmo de la canción, al menos centran toda la atención a una música que parece fusionar death metal con tonos más acordes a lo que sería el nu metal de los 90.
El resultado es un sonido realmente original, que puede gustar más o menos, pero en el que hay que reconocer sin duda valentía por no hacer lo mismo que los demás, salirse de las marcas habituales e ir un poco a su bola.
Me falta chicha en la batería y el sonido a diferencia de lo que hoy nos encontramos en el 99% de los discos, no es cristalino. No sé si esa falta de pureza sonora es buscada o simplemente que no han grabado como hace todo el mundo. El caso es que el grupo vislumbra en su forma de hacer música cierto tono de ruido donde sin duda alguna gobiernan las guitarras, aunque no deja de estar presente el bajo que en muchos momentos parece ser simplemente una guitarra más.
Las canciones muestran agonía total, un sentimiento que se extiende por todo el disco, un álbum en el que las letras son una constante lucha contra el dolor, el mal que rodea a nuestras vidas y la resignación a la que nos tenemos que ver a veces sometidos. Las letras son bastante depresivas, la verdad. Todo el disco es como un eterno lamento donde escupir los demonios que rodean el día a día
Mención aparte le daría "Humana Dispendium", con un riff muy rockero, que bien podrían firmar los mismísimos Suaves y que sin duda me sorprendió en la primera escucha para convertirse luego en lo que es probablemente mi corte favorito.
"Whitechapel", novelístico barrio londinense hoy tomado por la comunidad musulmana, nos trae la original historia de Jack el Destripador cantando en primera persona. Un "Whitechapel" que pude conocer bien en su momento y que escuchando la canción no puedo evitar me traiga buenos recuerdos y un cierto aire de nostalgia.
No sé si he entendido del todo la música de Mesenktet, si la he sabido interpretar como ellos la piensan a la hora de expresarse. Si sé que escuchándola en casa con más atención me parece bastante más disfrutable de lo esperado. Tengo ganas de que vengan a hablar de Kairós a la radio. Ya hemos quedado y el 10 de septiembre se vienen y les entrevistaremos en riguroso directo. Seguro que tenemos mucho que aprender. Sin duda puede ser el momento oportuno. Ellos nos lo contarán.
1.Mandjet 01:18
2. Sueños Rotos 03:11
3. Estigma 04:26
4. Vida Inerte 04:36
5. Kairós 04:10
6. Humana Dispendium 05:31
7. Whitechapel 05:24
8. Mesenktet 01:42
Voz: Alberto Guerra
Guitarra: José Manuel Ortiz
Guitarra y coros: Víctor González
Batería: Salvador "El Poyo" García
Bajo: Iván De Jesús
Letras: Alberto Guerra
Música: Mesenktet
Grabado por Mesenktet
Mezclado por Víctor González e Iván De Jesús
Masterizado por Iván De Jesús
Artwork: Godless Design





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