lunes, 20 de abril de 2026

Cuando la actitud sostiene todo. BEAST INSIDE + ANEUMA. Oviedo, 10.04.2026. Crónica.


📝 Larry Runner.
📷 Jorge López Novales.

En los alrededores de la Sala Gong ya se veía desde bien antes que la noche iba a ser triunfal. Mucha gente presente para ver el retorno a los escenarios de Beast Inside, que muy acertadamente tiraron de Aneuma para congregar a más gente.


A pesar de tener un disco más y habiendo formado parte del billing de festivales como el Resurrection Fest o el mismísimo Wacken, a Aneuma no se le cayeron los anillos por abrir para la banda amiga.

Nada en Aneuma se hace como en otras bandas. Son capaces de tocar sobre un escenario grande o en un bar, ellos no bajan el listón jamás y lo hacen sorprendiendo. Porque fue sorpresivo que abrieran con “Your Doom” y no con cualquiera de los pepinazos de Flesh & Bone, que para eso es su último disco. Pero hubo más momentos especiales a lo largo de la actuación.


Sin duda el principal fue la aparición de su ex-bajista Pau para despacharse un par de temas del álbum debut Climax: “Breakout from Hell” y “Ashes of your Fears”, canción que ya ha adquirido el estatus de clásico en el repertorio de la banda.

Que Pau hiciera su aparición no ensombreció para nada la actuación de una Jane que cumple con creces en el puesto. La bajista es ejemplo de presencia y de saber estar, y la muestra de que su entrada en la banda ha sido una buena decisión.


El setlist fue equilibrado, con tres temas del primer disco Climax, cinco de Venom y cuatro de su último Flesh & Bone. Lástima que el sonido dejara mucho que desear, de largo el concierto en el que peor sonido con el que yo les haya visto. No sé encontrar explicación, pero estoy seguro de que no fue cosa del técnico (estaba Gus en la mesa) ni de los músicos. Algo pasaba con la PA, porque con Beast Inside la cosa estuvo lejos de mejorar, y los de Pravia se traían consigo a Nefta para la labor.

A pesar de ello, el final me dejó muy buen sabor de boca, porque en el set no faltaron mi favorita “Circles of Fire” ni la “maideniana” “Violet”. Cerraron con “Light the Torch”, la canción con la que yo esperaba que abrieran. Pero como dije al principio, Aneuma no son una banda más. Luego es que seamos muy fans y perdonemos hasta las gambas, pero todos los que tocan de verdad las cometen. 


Los zorros de Beast Inside se buscaron un buen compañero de viaje para que la noche fuera exitosa. Venían con ganas a Oviedo para presentar su segundo álbum Throne of Blood, al que personalmente aún no le he pillado el tranquillo. Under Control fue una sorpresa demoledora, un disco que me gustó mucho. El nuevo álbum me ha dejado más frío. Esperaba más.

Lo que no ha cambiado es la energía de su directo. Las incorporaciones de Adrián Granda, regresado a la batería y de Álex Kai al bajo, les han venido muy bien. Eso sí, siento pena de ver a Kai como bajista en las dos bandas con las que está tocando, pues me encantaría verle crecer como guitarrista, que pienso que debería ser lo suyo, como quedó patente en una de las canciones, donde se intercambió el instrumento con Chema Bretón.


El sonido no mejoró durante su actuación. Si bien en la actuación de Aneuma la guitarra de Borja Suárez parecía ir y venir, aquí donde más sufrí fue con la guitarra de Pedro Pravia, que sonaba a chatarra.

Como todo buen concierto de presentación, contó con apariciones estelares. Así que durante “Deadpool into the Pit”, -puro Anthrax- un tema que creo se va a hacer emblemático de cara al futuro, apareció el amigo Pelayín luciendo el traje del afamado superhéroe. Lorena de Sküld cantó con ellos en “Hydrangea II”, como en el disco, un lujo que esperemos se pueda repetir en algún otro momento, con la que ya es la “balada” del grupo.


Me gustaría destacar el momento de "God of Flesh", un bombazo en vivo con su ritmo pegadizo y esa onda Slayer que invita a acompañar a la banda puño en alto. Un tema de esos que deberían llegar para quedarse. Si bien digo que el disco no me acaba de enganchar, sí que hay un par de temas que me parecen de lo mejor, y uno es este. En vivo mejora.

Pero sin duda lo mejor quedó para el final. El público no parecía arrancar. Así que el vocalista Jandro Vizcaíno no dudó en bajarse del escenario y liarla. El Mike Muir asturiano montó el pogo y agitó a la gente para los dos últimos temas, que, curiosamente, fueron las últimas de cada disco, “Watching Bleed” y la ineludible “War”.


Ahora que Soldier están ocupados en hacer crecer el censo de Oviedo y tienen poco tiempo para subirse a los escenarios, Beast Inside se ha convertido en una banda necesaria. ¿Si no quién nos da el punto thrash? Esperemos verles en el futuro en noches mejores, sobre todo a nivel de sonido. Voluntad no les va a faltar, eso seguro, pero que tampoco se quemen. Que no hagan lo que para algunos parece ser costumbre ya de tocar en Gong y en Lata de Zinc una semana tras otra, rebotando escaleras arriba y abajo de la plaza de Otero como una pelota. El mundo es más grande y hay que trabajar si quieres que te tomen en serio y no ser simplemente la disculpa de unos colegas para ir a tomarse unas cervezas.

No fue una mala velada. Cuando el sonido no acompaña ... la actitud lo sostiene todo.

© Diario de un Metalhead 2026.

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