Por Diego Rodríguez Liébanas.
Medio punto fue la escuálida diferencia con la que
SOULLESS FAITH aventajaron a sus paisanos de
Apneuma en la votación final de la Wacken Metal Battle celebrada el pasado mayo en su
Uruguay natal. Es decir, que la escueta ventaja de medio punto supuso que Claudio Risso, Julio Ávila, Federico Figueroa, Sabra, Rodrigo Polanco y no otros se plantaran ante mí el miércoles 2 de agosto en el escenario de la derecha de la carpa de Wacken, más conocido como Headbangers Stage. Por supuesto, ese medio punto supone que yo esté ahora mismo escribiendo estas líneas ya que sin esa ventaja nunca me hubiera acercado en la zona de backstage a Claudio y compañía para felicitarles por una actuación que, para mí, mereció mejor suerte. Pero esto es así, una votación te planta en Alemania y otra te deja sabor agridulce. Esa es la magia de la Batalla de Bandas ya que no sólo da buena cuenta del nivel que tienen los grupos que optan al premio gordo sino que consigue dinamizar y fortalecer la escena de casi tres decenas de países cada año así como conectar personas que difícilmente se hubieran encontrado de otra manera. Una vez más, gracias Wacken por existir.