Fotos: Sergio Blanco.
Inquietud. Eso es lo que tenía antes del concierto. Agitación. Esos nervios que tras casi treinta años acudiendo a conciertos rara vez sientes. Y es que sabía lo que me aguardaba en la Rock Star. Ver a Cinderella tenía un sabor especial, y la sensación que recorría mi cuerpo era seguramente la misma que siente mi padre cuando se dispone a abrir un gran reserva con motivo de una celebración señalada.



