Texto: Larry Runner.
No se me ocurría idea mejor para titular esta crónica que parafrasear el eslogan utilizado por un histórico de la LFP en su campaña de captación de socios. No tiene el mejor cartel, casi nunca lo ha tenido, pero hoy por hoy, el pequeño pueblecito de Wacken, sigue siendo la capital mundial del heavy metal. Es lo que hay y así va a seguir. Un año más -y ya van once seguidos- pudimos comprobar en nuestras propias carnes que el trato recibido por la organización del festival está muy por encima -a años luz- del que jamás recibiremos en España. Y aquí iba a decir un "por mucho que se empeñen", pero, es que a veces, aquí no es que no lo hagan, es que ni se lo proponen. Y así nos va. Allí ya te reciben con estilo en el aeropuerto.