
Fotos: Jorge López Novales.
Llegábamos al viernes con el plan de aparcamiento más claro, con lo que pudimos apurar los tiempos de llegada y no andar tan “a la carrera”. En estas circunstancias, a las cuatro de la tarde volvíamos a cruzar la entrada del Tsunami, mientras aún sonaban las últimas pruebas de sonido en el escenario principal.


