De vez en cuando es un gusto tener a mano
propuestas diferentes a las habituales que poder echarte a la boca. La música
de los japoneses SIGH parece la banda sonora de una de esas películas de terror
manga en las que nunca paran de suceder cosas a un ritmo frenético. Se trata de
un collage musical, clasificado Black Metal Sinfónico/Avant Garde, en el
que multitud de ideas y propuestas tienen cabida en un auténtico Frank Zappa meets Venom. Publican desde
hace años con Candlelight Records, reconocido sello que trabaja con gente del
nivel de Opeth, Orange Goblin, Ihsahn o Corrosion Of Conformity.
Ya lo he dicho en otras ocasiones, este grupo inglés sabe combinar a la perfección caos sonoro, con black ultra rápido, y con algún que otro toque power metal en algunas partes vocales -aunque de esto último es lo que menos hay.
Cuando los escuchas por primera vez solo oyes caos, la perfecta banda sonora para el fin del mundo. Pero cuanto más escuchas sus discos, más empiezas a percibir las melodías.
Creo que ANAAL NATHRAKH han creado algo novedoso y con cada disco han ido mejorando. Este quinto trabajo es realmente impresionante. Me encanta. Reconozco que tengo que estar en un estado de animo especial para realmente disfrutarlo pero cuando lo estoy flipo con este álbum.
Siempre me quedo alucinado con como el cantante combina diferentes registros de una forma tan natural. Se nota que no esta forzando nada. Desde gritos histéricos, a voces naturales a lo power europeo, a black metal ortodoxo. Es para flipar la verdad y hay que escucharlo para creerlo.
Es superdifícil destacar cualquier canción porque hay que valorar el disco en su conjunto pues aquí no sobra nada, ni falta nada. Es todo interpretado por dos músicos increíblemente talentosos y brillantes.
WINTERFYLLETH es una de esas bandas que han salido del underground británico para barrer lo que se encuentren a su paso, y que con este su cuarto disco ya se colocan entre los grupos destacables de su país, y posiblemente dentro del género Black Metal de los más destacables salidos de Reino Unido.
La verdad que la primera escucha a este disco de NONEXISTENCE, grupo de un solo miembro, el Austriaco Philip Santoll, me pareció excitante y realmente bueno, pero según lo fui escuchando más veces, fueron saliendo detalles, por lo que fueron bajando un poco mis expectativas de este Antarctica, su segundo álbum para ser más concretos.