No quería escribir esta reseña sin antes hablar con la banda protagonista. Un día antes de la publicación del mismo por parte de The Fish Factory la banda se pasó a vernos por Radio Ujo y de acuerdo con lo que esa noche hablamos es que he preparado esta review de la banda asturiana.
Y es que hay discos que se entienden al escucharlos pero hay otros, como este, que es mejor entenderlo charlando con el grupo. Lo que sí nos quedó claro es que la banda no pretende ni inventar nada, ni reinventarse ni hostias. Solo quieren dejar salir lo que les pide el cuerpo, lo que les gusta, lo que les viene de dentro y pasar de tendencias ni historias. Dejan aflorar su influencias sin complejos y si de vez en cuando algo suena fusilado, es porque el cuerpo se lo pide y no hay más historias. Al que no le guste, pues como dice WarCry en su nuevo single: lo siento.
Lysergic Motel es un buen disco, muy bueno, repleto de canciones, de buena música. De largo es su mejor disco y sin duda una evolución natural en sus más de veinte años de presencia. Es un disco que suena a experiencia y a subirse mucho al escenario, porque a eso van enfocadas las canciones, a que sirvan para el directo, no para quedar olvidadas.
Todo gira en torno a eso: canciones que funcionen, que conecten, que se puedan sudar frente al público. Esa filosofía convierte el álbum en algo muy físico. No es un disco para analizar con lupa en casa, sino para disfrutarlo y subir el volumen. Para cantarlo con ellos, para corearlo con esos coros tan brutales que se han currado.
Hay algunos sonidos quizás antes inexplorados, pero no hay un cambio radical. Es un álbum muy orgánico y hay mucha espontaneidad y una actitud más punk que nunca, aunque conservando aún al fondo el sleazy del que siempre han hecho bandera.
Las letras reflejan vivencias personales a las que siempre le suman un poco de literatura. Historias muchas veces rockambolescas y que seguro que podrían servir para un nuevo libro. Risas garantizadas y mucha diversión, con temas que en el transcurrir del álbum te recordarán a los Pistols, a los Ramones, o a Motörhead, pero también a gente más virtuosa como The Cult o a los mismísimos AC/DC. Hay temas muy directos como "B.D.S.M.", la que abre el disco y algunos que no llegan ni a los dos minutos, trabajando en todo momento los coros de forma fantástica y sumando a veces unas teclas para redondear unos temas ya de por sí suficientemente buenos.
Temas como "Midlife Crisis" llegarán a su repertorio para quedarse en un álbum que tiene canciones tan buenas como "Crush on you", "Aussie Girl" -maravillosa con esos teclados- o "Fading Star", de lo mejor que han escrito nunca sin duda. Imperdonable que "Fairground Queen" esté tan al final del disco. Temazo.
Para cerrar, una pequeña sorpresa, "Acid Riders", con un punto psicodélico quizás más cercano a Soundgarden o Alice in Chains que a lo que nos tienen acostumbrados. Un tema probablemente más acorde a lo que es el sonido de Nicotine Bubblegum, otra de las bandas del vocalista Leather Rose, que no a lo que se puede esperar de Leather Boys. Una canción muy distinta y en la que incluso han incluido unas sorprendentes orquestaciones.
Sin duda un grandísimo disco, el mejor del grupo, y que puede marcar el camino a seguir de cara al futuro. El cachondeo en las letras y en las presentaciones. La música, muy seria. Equilibrada y muy bien producida en Tutú Estudios. Por cierto, portadón y libreto de auténtico lujo. A la altura del contenido.
1. B. D. S. M..
2. Haircut & Attitude.
3. Crush On You.
4. Sonic Love.
5. Red Flag (Loser In Love).
6. Midlife Crisis.
7. Electrify.
8. Aussie Girl.
9. Backdoor Lady
10. Fading Star
11. Fairground Queen
12. Acid Riders.
© Diario de un Metalhead 2026.



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